Atendiendo a los últimos datos de la Encuesta del CIS (esa que dejaba a Rajoy como uno de los líderes peores valorados, pero que además ofrecía otros datos y más sorprendentes que ése…) se percibe como posible la histórica salida del poder del PNV en el País Vasco.
La posibilidad de que Patxi López pueda ser Lehendakari es significativa. Lo es incluso por la imagen, ya que evidentemente no suena igual Ibarretxe que López, pero es significativa, sobre todo, como símbolo de una lucha histórica del Partido Socialista por triunfar en el País Vasco.
Una plaza que el PSOE lleva buscando desde hace muchos años y ante la cual no escatima esfuerzos. En su momento, con el fin de impulsar una opinión libre y hacer llegar las ideas socialistas a todos los vascos se llegó a crear un periódico, Tribuna Vasca, que editaba en Bilbao. Como el resto de grandes esfuerzos, al cabo de algo más de una año, dejó de editarse, dejando atrás un gran trabajo.
Sirve, en cualquier caso, como ejemplo del valor simbólico que el Partido Socialista tiene en el País Vasco.
Eso sí Patxi López, de ganar (o de perder el PNV la mayoría absoluta, mejor dicho), lo hará de forma muy justa y necesitará de pactos para ser el nuevo Lehendakari. Nadie tiene claro cuales serán las preferencias, aunque se niega una alianza con el PNV que, evidentemente, dejaría a López sin la lehendakaritza que tanto desea él y todo el PSOE.
Ezker Batua puede ser la llave, sobre todo si recoge los votos de una buena parte de la Izquierda más radical (no por ello violenta) que se ha quedado sin alternativa de voto al ser ilegalizadas las listas con vínculos a ETA.
En cualquier caso sólo hay una cosa clara; van a ser las elecciones más democráticas desde hace mucho tiempo, el resto, por ahora, son sólo especulaciones. Tal vez haya cambio de Lehendakari, pero seguro que habrá un cambio hacia la democracia, al sacar de las instituciones a los violentos.
Alberto Sotillos