Entre Líneas

Resultado/Alemania


Contra Merkel

25 jun

Posteado 5:56

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http://p2.trrsf.com/image/get? data-cke-saved-src=http%3A%2F%2Fimages.terra.com%2F2012%2F06%2F23%2FAP-ddfcc4ee85234e11130f6a70670075d2.JPG&o=cf&vs=301x464&hs=619x464 src=http%3A%2F%2Fimages.terra.com%2F2012%2F06%2F23%2FAP-ddfcc4ee85234e11130f6a70670075d2.JPG&o=cf&vs=301x464&hs=615x464No es la primera vez que digo que el fútbol tiene la extraña capacidad de ser un reflejo político, de transformarse en una plasmación de la realidad asimilabe para nuestros ojos.

Cierto que no es perfecta, que para eso tendría que haber pasado Grecia también, pero entonces no se habría producido esta eliminatoria, en la que únicamente quedan países rescatados contra el país "rescatador". El Sur de Europa, derrochador y poco productivo se mide en lo que muchos llaman el circo de la actualidad a la Alemania del poder económico y las medidas de austeridad.

Por cierto, con esto hay otro error pues Francia, abanderada del crecimiento en Europa, no pudo ser más austera en su partido, pero tampoco podía ser perfecto todo, claro…

Una motivación extra la de poder enfrentarse a Alemania para unas aficiones que se saben asfixiadas por las políticas de Merkel y rendidas ante su voluntad. Saben que esta es la única ocasión de poder ganar a Alemania en algo. Cierto que otros preferirían ganar en tasa de paro o sueldo mínimo, pero para eso hacen falta delanteros muy caros en política y entrenadores de máximo nivel en las empresas cosa que no, no tenemos.

Queda el consuelo del deporte, que no es poco aunque no sirva de nada, mientras se incrementa además nuestra imagen de derrochadores en Europa -especialmente la de España- al comprobar que de los jugadores que han pasado a semifinales la gran mayoría juegan en la Liga española. Jugadores alemanes que se vienen a España por los sueldos que pagamos y que los propios alemanes no pueden pagar, así que vuelve a quedar demostrado que algo falla, además de la deuda multimillonaria que los equipos tienen con Hacienda, claro.

Veamos cómo sigue la metáfora del fútbol, veamos si Alemania logra imponerse de nuevo en Europa o si hay una rebelión sureña. Aunque si se piensa bien y se mira el valor de los rescates y la deuda que tenemos con Merkel… se podría decir que todos los que quedan son ya jugadores alemanes…

Se cae un mito

7 jun

Posteado 22:09

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http://s1.trrsf.com/blogs/68/obama_merkel.jpgLa vida se acelera por minutos, la realidad cambia a cada instante y año tras año caen los mitos que nos ayudaban a definir nuestro entorno, que daban seguridad y predecibilidad a nuestra vida en Sociedad.

Puede que esté especialmente sensible ahora, tras ver en el cine la película de Woody Allen, o que lleve todo el día así pues no es demasiado normal pensar en la crisis del pepino mientras estás en el cine. En todo caso, más allá de mi problema particular es evidente que el ritmo de cambio de la Sociedad se ha acelerado. No estoy diciendo nada nuevo.

Hasta ahora esa virulencia en los cambios la superábamos mirando a los grandes estandartes, fijándonos en las vigas que se mantenían inmóviles a pesar de que todo girase en torno a ellas. La estabilidad es necesaria incluso en movimiento, como es necesario mirar a un punto fijo del infinito mientras se navega para no marearse con el vaivén constante.

Por ello, tendremos que ver como nos afecta a partir de este momento estar perdiendo uno de los puntos de referencia esenciales, analizar hasta que punto nos deja aturdidos que la maquinaria alemana haya pasado de ser un seguro de fiabilidad a tener la precisión de una escopeta de feria. Porque si antes mirábamos con respeto y comprensión que Merkel se reuniera con Obama para salvar Europa ahora algunos notamos una inquietud creciente por ver nuestro futuro en manos de quien está matando moscas a cañonazos y va destruyendo economías en base a especulaciones sin fundamento.

En cierto modo Alemania ha hecho una dejación de funciones, pero la culpa es nuestra. Hemos ido a remolque a gusto durante años, dejando que ellos hicieran el trabajo duro -bien recompensado por otra parte- y viviendo en cierto modo de las rentas de estar bajo la maquinaria alemana. Ahora, cuando esa máquina patina es inevitable que nos toque y no tengamos la fuerza para andar solos con seguridad.

Durante años hemos creído a Alemania más que a nosotros mismos y no es fácil matar al padre. Nos quedamos sin referente, sin institucionalización de la que vivir y fiarnos. Toca ser más independientes y fuertes como país, justo cuando Europa está en juego, lo cual es una interesante lección para nuestro futuro común y que bebe de una base esencial del trabajo colectivo: el igual valor, esfuerzo y reconocimiento a todas las partes del todo.

Y dejando la filosofía a un lado, que alguien le quite los micrófonos a los portavoces sanitarios alemanes durante unos días… por el bien de todos.

 

No se puede decir

31 may

Posteado 23:20

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http://s1.trrsf.com/blogs/68/cucumber_marketmore76_organic.jpgY sería lógico empezar hablando del Rey, de la Casa Real, de la Monarquía. Tendría sentido porque desde hace años la prensa tiene cierta incapacidad para informar sobre las actividades de Su Majestad en base a un respeto informativo que en más de una ocasión ha sido en realidad una cobertura informativa pero apleando al significado literal de la misma.

Apenas llegan como chistes las críticas reales -en minúscula- sobre las pasiones cinegéticas del monarca en tierras gélidas y el resto de circunstancias “interesantes” por las que Don Juan Carlos ha ido pasando. Esa costumbre de respaldo informativo deriva en una perspectiva hacia la prensa irreal por parte del monarca que, lógicamente, se ve incapaz de atender a quienes ahora (tras tantos años) tienen la curiosidad de preguntar por su salud y chismorrear lo que sea necesario. Y es que en la Prensa Rosa parece imperar más la Democracia que en muchos sitios dado que existe una capacidad innata para tratar a todos por igual -de mal-. Llámenlo igualdad por abajo si quieren, pero no pueden negar que es igualdad.

Tal es así que aquello que no se podía decir, ni decir que se decía, ha pasado a ser público (por mucho que ahora de nuevo, y por unos días vuelva la “cobertura” informativa) con la sentencia más transcendental de la historia; “me ponen un pino en la tripa”. Perdonen la comparación, pero de no ser el Rey las televisiones se habrían llenado de actuaciones con aquel concursante de Gran Hermano tan dolido con quienes le “ponían la pierna encima”. Afortunadamente, y esta es la parte buena de esa “cobertura”, no llegamos a tales extremos.

Ahora bien, si quieremos hablar de aquello que no se puede decir, no podemos dejar de dar el primer premio a Ángela Merkel. Sus declaraciones contra España (ojo, no es algo nuevo) han destrozado la economía de nuestros productores de pepinos al hacerles responsables, sin prueba alguna, de una bacteria fatal. La imprudencia es tal que resulta inevitable dudar y desde luego imposible callar con unas escasa disculpas. Por declaraciones mucho menos dramáticas hay quienes tienen condenas mayores.

España debe ir más allá y obtener de Alemania las compensaciones necesarias para que sepamos que las disculpas son sinceras y para que quienes han visto tambalear su negocio tengan el respiro que merecen. Eso sí sería Europa, eso sí nos haría ver a los europeos que tiene algún sentido tener un Parlamento común.

Si sobra tiempo no estaría de más pedir disculpas a los oídos y ojos de todos los españoles, que durante más de una semana llevan escuchando cómo los pepinos abren los informativos y viendo a cargos públicos comer pepinos como si de otro caso “Palomares” se tratase. Y es que efectivamente el asunto es grave, lo suficiente como para que -repito- no quede en vano una acusación tan grave como la que desde Alemania se ha hecho a España.

No se puede decir sin pruebas que los pepinos que están matando a ciudadanos alemanos son españoles, porque la responsabilidad que cae sobre nosotros es intolerable, más allá de cualquier pérdida económica.

Así que como ven andamos últimamente con los parámetros cambiados sobre lo que se puede y no se puede decir. Si tienen dudas digan la verdad y callen las mentiras. Es una garantía de acierto.