
Los que se presentaban a la Sociedad como grandes gestores sin más ideología que la de hacer las cosas bien -o como Dios manda- no han dudado ni un segundo en aplicar una doctrina moral en cada uno de sus actos.
Se veía venir. No hay nada más ideológico que decir que "vas a hacer las cosas bien" y todavía mucho más claro cuando esepecificas que será "como Dios manda". Lástima que algunos creyeran que ese "hacer las cosas bien" fuera aséptico y despolitizado porque entonces el engaño habrá sido infinito.
Si me permiten una recomendación, nunca se crean a quienes digan que van a entrar en la política pero no para hacer política porque ellos no son políticos sino buenos gestores.
Les suele pasar a la derecha, habituados a creerse tecnócratas objetivos, como también le pasa a UPyD, liderado por alguien que a pesar de llevar más de 30 años viviendo de la política habla de "la clase política" en tercera persona, como si no estuviera ella incluida.
Hay que alejarse de quienes ocultan su ideología. Porque la tienen, aunque no lo digan. Poner por delante la obveidad de hacer las cosas bien lleva implícito "hacer las cosas como yo creo que hay que hacerlas" y ese "creo" es ideología pura.
Por eso Gallardón pasa a hacer las cosas como Dios manda pretendiendo imponer un sufrimiento horrible a padres e hijos que puedan nacer con terribles malformaciones, por eso Rajoy le ampara, como ampara a Esperanza Aguirre cuando recorta dinero de la Educación y la Sanidad Pública alegando falta de recursos pero a la semana siguiente aumenta las partidas para los colegios privados, entrega un 25% más a la Sanidad privada y mantiene las desgravaciones fiscales para quienes vayan a la escuela privada.
Por eso quitar la prestación de desempleo lleva implícito un "que se jodan" de Andra Fabra y por eso apluden los diputados del PP los recortes de Rajoy.
Ese "bien" es un bien de unos pocos, es un interés particular. De hecho, es un "bien" para una minoría que ha conseguido hacer creer a la mayoría que era colectivo. Nada más lejos. Miren a los bancos rescatados y a las familias desahuciadas para comprobarlo.
O lo que es lo mismo, una realidad paralela, posible, pero nada relacionada con la realidad en la que vivimos los españoles y especialmente las españolas.
El paso atrás que escenifica el PP con sus propuestas contradice por completo el mensaje que pretenden transmitir sus carteles sobre mirar al futuro.
“Las leyes están hechas para cumplirlas” Soberana frase que define el funcionamiento de un Estado. Unas leyes aprobadas por un Parlamento elegido democráticamente, reguladas por una oposición y corroboradas por el resto de poderes de cada país.
De la deseperación al aburrimiento y de la reacción ideológica al desinterés más absoluto. Esa es la tendencia de buena parte de la política y la ciudadanía española como respuesta a la Conferencia Episcopal y Esperanza Aguirre.
Se cree el ladrón que todos son de su condición, así que Esperanza Aguirre ha decidido acusar a España de ser un país machista.
No me hagan mucho caso, pero juraría haber oído a la Iglesia, no hace mucho tiempo, intenciones de acercarse más a la ciudadanía, de estar más cercana de los verdaderos problemas y cosas parecidas. No guardo en mi memoria la cita, por la poca importancia que le di, así que puedo estar equivocado. Eso sí, si mi memoria no falla, deberán cambiar, al menos de gabinete de comunicación.
Volvemos a casa por Navidad y nos quedamos hasta Reyes, saltando de cena en cena y de reunión en reunión. Son días en los que no paramos de ver a familia y amigos, sobre todo a aquellos que tenemos lejos y es inevitable hablar de política, más de lo habitual.
Termina el año y lo hace con un “autoresumen” que nos ofrecen algunos de los protagonistas del mismo. Tres temas fundamentales; Gürtel, crisis y aborto, han vuelto en los últimos días de este 2009 para definir en un último acto 365 días de trabajo.
Alberto Sotillos