
La herramienta no hace al monje. Este debería ser un nuevo mantra, actualizado, para explicar el sentido de toda la participación en Redes Sociales, blogs, etc.
Si uno se caracteriza por nula transparencia, poco va a cambiar por abrir una nueva Web con tres datos ya conocidos y abrir un blog no te hace tan cercano como para poder dar lecciones cuando tu imagen últimamente vende más bien lo contrario.
Por encima de todo está la coherencia y el respeto tanto a la situación global como a la de miles de familias con las que convives en el mismo país. Esa coherencia es el elemento clave para que las herrmientas sirvan para hacer al monje.
De lo contrario acabas faltando al respeto tanto por las palabras como por los canales utilizados. Lo segundo será siempre tangencial en todo caso, pero reforzará las palabras que, si son tan faltas de tacto como las pronunicadas por nuestro monarca, adquirirán un peso mayor.
El desprecio de pedir a los ciudadanos que sufren a diario para poder comer que remen todos juntos cuando te acaban de ver pasar las vacaciones en un yate no hay Red Social que lo suavice ni blog que lo matice.
Que cuando el modelo actual está asfixiando a toda la Sociedad diga -quien vive de ese modelo- que se debe preservar y olvidar las quimeras es alejarse de tus ciudadanos y suplicarles que sigan sufriendo sin la esperanza de nada mejor, por mucho que te llegue por mensaje de Facebook.
No es que el rey no esté acertando con sus palabras, es que está dañando a diario la institución que representa, cada vez más debilitada por esas incoherencias, por esa gran distancia entre lo que se dice y lo que se hace o incluso entre lo que piden que hagamos y lo que ellos hacen.
Si olvida que hace menos de una semana vimos a su hijo con su mujer posando en una magnífica casa con inmenso jardín rodeados de lujo y nos intenta dar lecciones de sufrimiento y compromiso… que no espere siquiera ver mejorada su valoración.
Alberto Sotillos