
No hay peor forma de gobernar que contra los ciudadanos, contra tu programa electoral y contra uno mismo.
El Partido Popular está cumpliendo sin duda con los dos primeros errores mencionados, queda por saber si en realidad está forzado a tomas las medidas que impone o si en realidad -como muchos creen- las hace con ganas.
No sólo porque se esté aprovechando el desmantelamiento del Estado de Bienestar para venderlo a precio de coste a amigos íntimos, como ocurre con los Hospitales y la empresa Capio, sino porque además refuerza un modelo de Estado exclusivista, elitista y alejado de la ciudadanía.
Asegurar, como hace Wert, que el problema de la Selectividad es que aprueban muchos poco tiene que ver con la crisis y mucho con un modelo universitario para unos pocos elegidos.
Y cerrar las minas, alegando que no se puede mantener un sector deficitario -que apenas necesita unos millones para reconvertirse por completo-, cuando se inyectan miles de millones de euros en rescatar a bancos que no tienen futuro es otra acción más moral que económica. Nada hay más deficitario que Bankia y Rajoy ha prometido entregarle "el dinero que haga falta".
Por todo esto debemos pensar como ya hacen muchos que Rajoy no está gobernando contra sí mismo, porque entonces dimitiría. Está simplemente gobernando contra su programa y contra los españoles.
Alberto Sotillos