Cada cierto tiempo tenemos una guerra de vídeos entre PP y PSOE. Entretenida de ver, graciosa pero desesperante para quienes esperan de un Gobierno y una oposición algo más que grabaciones virales.
Sobre todo porque por muy explicativo que pretenda ser un vídeo, nada como la realidad diaria de cada uno de nosotros para saber lo que está pasando. Ya sabemos que el PP va a por todo sin necesidad de que el PSOE nos ofrezca un vídeo y sabíamos que la situación de España era mala antes de que Rajoy repitiera tres veces por día que no han dejado nada.
Una queja, esta última, que además es contradictoria con las promsas electorales del PP -cosa que por otra parte no es ninguna novedad- puesto que Rajoy llegó a asegurar que jamás se quejaría de la herencia recibida porque la conocía y porque sólo con ganar solucionaría todos los problemas. Una mentira que destacaría especialmente de no ser porque todas y cada una de las medidas aprobadas por el Gobierno del PP en estos meses las habían negado y tachado de locuras antes de las elecciones.
Así que el ciudadano sabe perfectamente que mientras se perdona a los defraudadores de Hacienda a ellos se les implanta el copago, que mientras se prometía proteger a los pensionistas ahora se les reduce la pensión y se les cobran las medicinas, que quienes tenían asistencia médica ahora dejan de tenerla por ser extranjeros, que quienes veían TVE agradeciendo su pluralidad ahora verán una televisión pública “controlada”.
El madrileño sabe que el transporte público sube casi un 30%, los escolares saben que van a ver sus clases un 20% más llenas y que no podrán elegir especialidades si su colegio no puede permitirse ofrecerlas. Tampoco tendrán becas, ni ayudas a la Dependencia para cuidar de sus mayores.
Tantos y tantos recortes que es imposible ver a un ciudadano medio que no sufra alguno o muchos de ellos. No hace falta un vídeo para denunciar una realidad antisocial, hacen falta propuestas y movilizaciones para oponerse con firmeza.
Si no se lucha con alternativas viables, si se espera simplemente a la victoria de Hollande para que la izquierda parezca recuperarse, si se siguen buscando votos y no argumentos para transformar la realidad social entonces el vídeo que tocará hacer dentro de unos meses será sencillo y se titulará como este artículo. Queda poco para que eso ocurra.
Alberto Sotillos