Vivimos un momento político de movilización relativa pero con picos de interés. Ejemplo claro es Tomás Gómez, que precisamente busca -y parece conseguir- más de lo primero.
Por eso es noticia nacional que Tomás considere que sería útil tener un debate con Trinidad Jiménez de cara a los militantes del Partido Socialista de Madrid y así lo haya expresado. La respuesta de la Ministra de Sanidad ha sido la misma que cuando Tomás pidió debatir sobre la aplicación del Área Única; negativa rotunda.
Dice escudarse en que el proyecto de los socialistas es el mismo, que lo único diferente es el nombre. Es decir, que aporta una encuesta de Ferraz en la que se dice que era un 5% más conocida que Tomás Gómez (valores de recuerdo directo). Una encuesta de hace varios meses, por cierto. No ha cambiado la cosa ni nada cuando La Noria decide que el personaje mejor para abrir su temporada es Tomás Gómez…
Entonces -se estarán preguntando ahora los ciudadanos- ¿si el proyecto de Trinidad es el mismo que el de Tomás y el respaldo de la encuetsa está tan obsoleto, cómo es que se presenta? La respuesta estaría en ese debate que Trinidad rechaza constantemente…
Tal vez los ciudadanos que no son militantes de dicho partido no tengan que ser partícipes del mismo, aunque sería una clara apuesta por la transparencia y participación que fuera público, pero desde luego es comprensible que los que sí militan quieran saber qué aporta cada candidato, o mejor dicho, saber qué aporta Trinidad puesto que Tomás tiene el respaldo de haber liderado tres años de trabajo.
Siguen siendo interesantes estas primarias, especialmente porque a pesar de la lógica tensión hay un respeto mútuo esencial, lo que las está convirtiendo en un escaparate de democracia interna que los ciudadanos seguro valoran. Es fundamental que ese respeto siga, especialmente porque aquel que lo rompa habrá perdido, con total seguridad, las primaras y el respaldo de los madrileños. En cambio, si se sigue percibiendo como un proceso limpio (con las lógicas fricciones que no están llegando a más) el Partido Socialista de Madrid habrá recuperado el aprecio de una ciudadanía que llevaba años desencantada.
Y para esta movilización hace falta involucrar a la gente, para lo cual un debate viene de maravilla. Por eso, es justo aplaudir a Tomás Gómez por la iniciativa, coherente con su idea de que la política esté en el mismo plano de lo cotidiano, lo más cerca posible de los ciudadanos.
Alberto Sotillos