“Las leyes están hechas para cumplirlas” Soberana frase que define el funcionamiento de un Estado. Unas leyes aprobadas por un Parlamento elegido democráticamente, reguladas por una oposición y corroboradas por el resto de poderes de cada país.
Es así como se consigue que más de 40 millones de habitantes convivan y desarrollen sus vidas en paz y ,cada vez más, prosperidad. Tanto es así que quien atenta contra las leyes, se las salta o las incumple (incluso por desconocimiento) es penado por el poder judicial, dado que su comportamiento va contra el Estado en su conjunto.
Por eso es más raro si cabe que el partido que esté llamando constantemente a la insumisión sea el que (antes de abrazarse a pañuelos palestinos y ser el defensor de los trabajadores) se muestra siempre como el defensor de España. Un Partido Popular que se subleva contra el aumento del IVA pero no renuncia a su parte correspondiente o que antaño maldecía sobre los divorcios y ahora son sus principales clientes. Ahora, el momento es para la Reforma de la Ley del Aborto, para intentar evitar (por suerte no parece que con éxito) que se reconozca como tal derecho de las mujeres.
No parece entenderse el cambio que significa pasar de cometer un delito con eximentes (hasta ahora) al concepto de ejercer un derecho. Tal es así, que por Europa hoy se sorprendían de que en España todavía estuviéramos tan en el pasado. Les sorprendía que todavía no fuera un derecho, a pesar de haber visto durante años a las hijas de buena parte de estos opositores a la Reforma viajando a Londres para “aprender inglés”. Doble moral, heredera de la tranquilidad que da saber que se haga lo que se haga, bastará con rezar un par de veces para sentirse en paz.
Para rematar con una última sorpresa, la que ha causado un dirigente del Partido Popular al ser entrevistado en la radio, asegurando que uno de los beneficios de boicotear la Reforma en su Comunidad es que así sus ciudadanas podrán irse a la Comunidad vecina y ganar así en intimidad… Está claro que no han entendido el cambio conceptual de delito a derecho. Los derechos no tienen que ejercerse desde un escondite. Y más doble moral, evidentemente.
Pasan los años y el PP sigue con su mismo problema: llega tarde a la Sociedad. Lo raro es que no se esfuercen lo más mínimo por evitarlo.

Es casual que justo ahora haya sentencia contra esa cadena de la televisión del toro por el anuncio homófobo emitido el verano pasado, en el que celebraban los 364 días del “Orgullo de los normales”, porque los plazos tienden a ser arbitrarios.
Alberto Sotillos