Hay muchas, la política está llena de momentos gloriosos. Pero resulta más interesante cuando se hace el seguimiento de una sola persona, de un solo político porque termina por describirla a la perfección.
En el mitin inaugural del Velódromo Palma Arena, por el que ahora Matas está donde está, Rajoy dijo alto y claro: “Yo quiero para España lo que Matas ha hecho en Baleares”. Como ven, Rajoy es un hombre de palabra y ha extendido el “savoir faire” a otros rincones como Valencia o Madrid. No se puede negar que las señas de identidad del PP son absolutamente claras y uno parece saber a lo que atenerse cuando es gobernado por él.
Pero como digo, para entender en detalle a una persona conviene seguir un par de frases más, algún otro momento de gloria. Por eso es interesante recordar la respuesta de Rajoy ante las acusaciones sobre Camps en aquella plaza de toros: “Siempre estaré a tu lado, delante o detrás”. El apoyo, no me lo pueden negar, es inequívoco (como poco). Teniendo en cuenta que la silla de Rajoy depende exclusivamente de Camps, cabía esperar una reacción así, aunque fuera defendiendo a Camps y sus trajes.
Si comparamos entonces esa declaración y efusiva muestra de apoyo con la reacción de Rajoy frente a la declaración ante el juez de Matas veremos una clara diferencia: “Le deseamos lo mejor al señor Matas y que se defienda y, si puede, demuestre su inocencia”. No creo que haga falta señalar las diferencias.
El caso es que mientras España sigue en crisis, preocupada por las tasas de desempleo, la oposición no puede hacer su trabajo parlamentario porque bastante tiene con tapar todos los agujeros de corrupción que se están abriendo en su línea de flotación. Rajoy ocupa su tiempo en achicar el agua de un barco que Aznar dejó a escasos metros de encallar contra las rocas. Matas fue ministro con Aznar, Camps y Esperanza Aguirre crecieron a la sombra de Aznar, como Fabra, el alcalde de Boadilla o el de Pozuelo, que estaba en el círculo de confianza del ex-presidente. Toda una cohorte que ahora impide al PP ser alternativa y que sigue viva en plazas como Madrid, donde día si y día también se destapan contratos sospechosos de Aguirre. El último una factura de más de un millón de euros para una campaña de publicidad que jamás se realizó.
Dicen que Zapatero está saliendo vivo en las encuestas por esta situación interna del PP, pero casi se podría decir lo contrario: el PP sigue vivo por la crisis y los parados…
Fíjense si será importante la capacidad de generar propaganda de calidad que hoy cuando me dirigía hacia la marcha contra la declaración de Bien de Interés Cultural a “los toros” no esperaba que nos reuniéramos más de unos cientos de personas, a pesar de llevar días y días viendo que las encuestas mostraban claras mayorías en favor del fin de la tauromaquia.
La mayoría de las escuchas del caso Gürtel acaban de ser declaradas ilegales por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Su contenido es veraz pero no son válidas ante un juicio.
Belén Esteban votará al PP. Creo que es conveniente decirlo, dejarlo claro y remarcarlo. Merecerá un estudio sociológico a posteriori con toda seguridad. También lo hacía Norma Duval. Por recordar, nada más.
Cuando una pregunta comprometida queda sin respuesta oficial, pero todo el mundo tiene una propia y se sigue sin ofrecer la oficial durante todo un día se comete uno de los errores políticos más grandes. El silencio administrativo siempre se considera como una aprobación a favor del ciudadano y el silencio político como una evidencia de que no se puede responder a lo que está en la cabeza de la gente. Vamos, que se da por asumido que tienen razón.
Y perdonen por el título, que además de tener poca gracia encima es incorrecto, porque el programa que intenta buscar novia a Escassi es un insulto en toda regla a las mujeres y, también, a los hombres de España.
Los mismos puntos que parece sacar la izquierda francesa a Sarkozy en las elecciones regionales son los que Rajoy tiene de ventaja en España. Extraña coincidencia.
Se va Delibes, nuestra “e” minúscula, cuando más necesitábamos de sus explicaciones de lo cotidiano y lo humano. Igual al vacío que nos deja, quedan hoy muchos más príncipes destronados que antes.
De la deseperación al aburrimiento y de la reacción ideológica al desinterés más absoluto. Esa es la tendencia de buena parte de la política y la ciudadanía española como respuesta a la Conferencia Episcopal y Esperanza Aguirre.
Alberto Sotillos