Termina el año y lo hace con un “autoresumen” que nos ofrecen algunos de los protagonistas del mismo. Tres temas fundamentales; Gürtel, crisis y aborto, han vuelto en los últimos días de este 2009 para definir en un último acto 365 días de trabajo.
Díaz Ferrán pone nombre a la crisis y se une a Aznar en el club de los que han pasado por una fase en la que se creían capaces de solucionarla (seguramente porque son los que mejor conocen sus causas) pero han fracasado. El Presidente de la patronal clamaba a favor del liberalismo, llegando al cúlmen de esa reivindicación al no pagar sus deudas a la Seguridad Social, hasta que tuvo que pedir al Estado que cubriera sus desastres. Así que Air Comet resume perfectamente la crisis, la explica y señala con claridad la responsabilidad de la misma.
Mientras tanto, Rajoy se acercaba a un comedor social (con cámaras y varios medios de comunicación) y se enfundaba el traje de cocinero para repartir comida a los más necesitados. El menú era cocido y en Mariano, casualmente, ha recaído la tarea de repartir los chorizos. Tan claro y evidente era este “resumen” del año del Partido Popular que un asesor se ha tenido que acercar a Rajoy para recomendarle que cambiara de condimento. No ha dudado en hacerlo pero las cámaras, que el mismo había convocado, son testigos directos del momento.
Por último, la Iglesia Católica ha simplificado al máximo su mensaje hasta lograr reducirlo al tamaño de una esquela. Así, logrando publicar en más de 9 diarios una esquela por todos los niños abortados, demuestra su principal interés, su gran caballo de batalla. Se olvida en esas plegarias de los miles de ciudadanos que mueren por no poder utilizar un preservativo a recomendación suya (probablemente porque su Fe es lo suficientemente fuerte como para creer teorías como las que nos presentaba hace poco Intereconomía) como se olvidan en las manifestaciones de gritar contra los que desde hace años han podido enviar a sus hijas a Londres pagando una cantidad importante. Tampoco quieren ofrecer ni una sola plegaria en favor del alma de todas aquellas mujeres que han muerto por tener que abortar en condiciones infrasanitarias, en clínicas ilegales, con prácticas brutales. De las mujeres violadas que han podido abortar tampoco se dice nada, porque ya están excomulgadas. Ni se pregunta a Aznar por haber mantenido intacta la anterior Ley de interrupción del embarazo.
Pero claro, todo eso no cabe en una esquela.
Así que no hace falta hacer un resumen del 2009, porque cada uno se ha encargado de hacer el suyo propio.
Cuando Díaz Ferrán decía que Esperanza Aguirre que era “cojonuda” (textual), algunos incautos llegamos a pensar que se trataba de un motivo de gran amistad, o al menos de concordancia ideológica al más alto nivel. Pero nos confundimos.
Me niego a que este artículo sea un simple llamamiento a la cordura, que sirva sólo para recordar que hay noticias mucho más importantes que las que abren nuestros telediarios. Básicamente porque esa evidencia es obvia para todos nosotros, aunque sigamos sin ponerle solución.
Érase una vez un hombre que aconsejaba a los gobiernos, o más bien los presionaba, para lograr el despido libre, nuevos contratos temporales y recortes en los derechos de los trabajadores, por aquello de la crisis.
Considerarán algunos que no haber encontrado los huesos de Lorca representa el éxito de la lucha contra la Memoria Histórica. Delineada como una obsesión de la izquierda, paranoica y ansiosa por recuperar el pasado, se ofrece una excavación sin frutos como el ejemplo de lo innecesario que les resulta buscar lo que ya está enterrado.
Hay quien entiende la oposición como un grupo de políticos que se dedican a decir lo contrario de lo que diga el Gobierno, sea lo que sea, cuando sea y como sea.
Wyoming ha hecho vídeos de burla con Berlusconi, así que mañana tendremos que ver de nuevo a la presidenta de los madrileños romper otra lanza a favor de la libertad de expresión y en contra de la Sexta. Los madrileños deberían poder ver mañana, también, un debate especial con Curry Valenzuela insultando a todos los espectadores del Intermedio.
Hay un sector de la sociedad que no ha aprendido nada del horror cometido hace escasos días contra Diego Pastrana, acusado injustamente de maltratar, violar y asesinar a su hija. Un sector que se agolpa a las puertas del hospital donde se recupera Herman Terstch para culpabilizar a Zapatero, a la Sexta y a cualquier persona que no sea de su ambiente ideológiclo.
No hace falta poner nombres ni mencionar casos concretos, lo cual no quiere decir que sea cierto ese bulo interesado de que todos son iguales, pero asombra la facilidad con que, en este país, se pagan algunas fianzas.
Alberto Sotillos