Parece que esa va a ser la cifra que delimite la subida de impuestos limitada y temporal del Gobierno. Los que ganen más de 50,000 euros anuales tendrán que soportar un aumento de la presión fiscal, que compense el gasto social que se está realizando, por ejemplo, con la concesión de ayudas directas a los parados que se quedaban sin prestación de desempleo.
Aunque lo llamen subida de impuestos que ahoga a las clases medias (así lo definía Rajoy) no es sino el ejemplo perfecto del reparto de la riqueza. Aquellas personas que obtienen más ingresos contribuyen especialmente para ayudar a aquellas que carecen de ingresos, creando un lazo de solidaridad y un pacto que protegerá de la misma forma si el rico se hace pobre y el pobre rico. No es nada nuevo, es la base del Estado de Bienestar que disfrutamos desde hace años.
Yo, a diferencia de lo que asegura Rajoy, no creo que la clase media española gane 50,000 euros anuales. Creo más bien que esos ya empiezan a ser la clase alta o muy alta. Pero es bueno saber que cuando el PP promete proteger a las clases medias y se hace llamar el partido de la clase media, se está refiriendo en realidad a esas personas que ganan más de 4,000 euros al mes. Así la cosa cuadra más y se entiende que, por ejemplo, las ayudas para las clases medias en la Comunidad de Madrid contemplen subvenciones para la compra de coches de más de 30,000 euros.
Ahora que sabemos que las clases medias a las que defiende el PP son aquellas que ganan más de 50,000 euros al año, la cosa cuadra bastante más, porque antes nos tenían engañados y muchos creíamos que cuando hablaban de clase media se referían a mileuristas acomodados. Está bien saber que no es así.
Y está bien saber que el Gobierno ha escuchado a la verdadera clase media, que desde que comenzó la crisis no ha dejado de pedir que la crisis la paguen los que se hicieron de oro justo antes y nos condujeron hasta donde estamos.
Todo va teniendo sentido ya.







Los autónomos de España (esa especie insistentemente definida en múltiples anuncios de telefonía móvil) van (vamos) a ver mejorada su situación al cobrar, en breve, la prestación por desempleo. Una injusticia menos en España, una evolución más del Estado de Bienestar.
Sin pruebas, sin poner una denuncia. Yo acuso. Acuso al gobierno de espiar, de pinchar teléfonos, de hacer seguimientos.
Alberto Sotillos