Han muerto dos personas. Dos jóvenes de la Guardia Civil. Dos españoles.
Sufrimos a ETA, sufrimos su violencia, su sin sentido, su irracionalidad. Sufrimos al ver los resultados de los atentados, sufrimos al ver 50 años de violencia asesina.
Los españoles somos conscientes de lo que supone tener que ver informativos llenos de imágenes de atentados terroristas y luchamos con desmesura contra ETA. El nivel de hartazgo, desde hace años, está en límites elevadísimos.
Pero a la vez, hemos desarrollado cierta capacidad de aguante frente a la violencia. Apoyándonos los unos en los otros conseguimos crear la fuerza social suficiente como para soportar el dolor que deja un atentado. Dependemos de la respuesta de la sociedad, de los que nos rodean, para saber, sentir y creer en el evidente futuro sin ETA.
Por eso mismo, es intolerable e inmensamente doloroso ver cómo la BBC (canal público inglés) ha anunciado el atentado:
BBC NEWS | UK | Spanish bomb disrupts UK holidays (“Las bombas en España perturban las vacaciones de los ingleses”)
Tremenda falta de respeto… El sentimiento de vergüenza ajena es indescriptible, sumado al sentimiento de asco, rabia e incomprensión.
Entiendo que el error de Francia en el Tour con nuestro himno no tenga consecuencias, pero no entenderé que por titulares así, no se llame a consultas a quien corresponda.
La BBC debe una disculpa a los españoles, al nivel de la ofensa que ha realizado.



Como ya hiciera la República en su momento, el mejor retiro para un español es y será siempre México. En el caso del concurso de Miss España así ha sido, debido a la baja audiencia.
El Partido Popular tiene que hacer como que no le gusta esta nueva financiación autonómica pero sin pasarse para no tener que ser coherentes y quedarse sin el dinero extra que aporta.
Es constante. Cada mes o mes y medio Aznar amenaza con volver a la política (como si alguna vez la hubiera dejado) y cuando no lo hace es casi peor, porque entonces asegura cosas como tener la solución para la crisis.
Nadie se puede meter con Revilla, los políticos deberían saberlo. Mucho menos con las famosas anchoas, presente estimado y valorado en España donde los haya.
Alberto Sotillos