Garzón tuvo el reconocimiento público de personajes tan ilustres como Pedro Jota cuando investigó los GAL. Por aquel entonces era conocido como el azote de los socialistas. Día tras día, las informaciones sobre los gravísimos errores cometidos por el Gobierno en su lucha contra ETA por la vía más salvaje llenaban las portadas.
Por aquel entonces el PP no quería querellarse contra Garzón. No le parecía impresentable que hubiera filtraciones, sino que las agradecía. Tampoco le llamaban sospechoso ni mucho menos socialista. (Por cierto, qué grande la frase de Rajoy: “Garzón es sospechoso porque es socialista”. Si es por eso, media España debería ser llamada a declarar señor Rajoy…)
Así que el problema, ahora, es que Bermejo ha dimitido. Rajoy se ha quedado sin cortina de humo y antes de que los periódicos se vuelvan a llenar de datos sobre los casos de corrupción que no paran de salpicar al PP, ha decidido soltar perlas como la de ser sospechoso por ser socialista. A base de frases sonoras a la vez que burdas, logra robar el titular a la información que estos días vincula a altos cargos del PP.
Lo hace él y todo el PP acudiendo a aquello de “Todos para una (uno en este caso) y uno para todos”. Ese uno es Garzón. Al haber conseguido orientar todos los ataques de la derecha hacia una única persona (sin saber o querer saber que se trata de un Juez y que al atacarle se está atacando al sistema Judicial español) el efecto mediático está asgurado.
Y en esto de los efectos mediáticos hay en el PP quienes se llevan la palma, como Esperanza Aguirre. En vez de pasar lo más desapercibida posible en vista de lo que se le está viniendo encima (espías y corruptos, todo a la vez), ha preferido tomarse a guasa la situación: “Seguro que en breve estará imputada también Angelina Jolie porque habrá sido mencionada” (reconozco que no es textual, pero mantiene el fondo…)
Tal vez sea mucho pedir a nuestros políticos, pero podrían mostrar algo más de respeto a los ciudadanos y no expresarse en ese tono cuando el propio Parlamento de Madrid tiene una comisión de investigación abierta y a varios políticos imputados en una trama de corrupción.
Como era de esperar, la dimisión del Ministro de Justicia ha
El caso de Marta del Castillo no tendría que aparecer en un blog sobre política. Es labor de la Justicia resolver actos criminales como este, que nos asombran a todos por la falta de humanidad que demuestran.
La “cosa” en Galicia está bastante complicada. Si ya de por sí las elecciones se presumían reñidas por el constante empate entre populares y socialistas, la campaña ha aliñado esta igualdad hasta límites insospechados.
Atendiendo a los últimos datos de la Encuesta del CIS (esa que dejaba a Rajoy como uno de los líderes peores valorados, pero que además ofrecía otros datos y más sorprendentes que ése…) se percibe como posible la histórica salida del poder del PNV en el País Vasco.
Luis Herrero estaba en Venezuela en condición de Observador Internacional. La función de estos observadores es la de observar. Parece una estúpida redundancia, pero por lo que parece a algunos se les olvida un cometido tan sencillo.
Lo reconozco, son demasiados nombres como para poder saber quién es quién en la trama de corrupción del PP por muchos gráficos que me enseñen los periódicos y por muchas relaciones que se expliquen.
El Partido Popular está metido en un torbellino de corrupción de características titánicas. Desde poblaciones pequeñas como Boadilla hasta el tesorero de Génova, pasando por la Superagente Aguirre.
Alberto Sotillos