Ahora en serio; lo del Partido Popular empieza a ser grave, muy grave.
España necesita que el principal partido de la oposición sea oposición del Gobierno y no oposición de si mismo, porque los ciudadanos necesitamos a alguien que controle al Ejecutivo, que ultimamente anda a sus anchas.
Fíjense como estarán las cosas que más de un popular está recomendando a los socialistas que se cojan vacaciones, que ya se destruyen ellos mismos.
Pero, como digo, ya es hora de ponerse serios y no caer en el error que muchos ciudadanos cometerían si se creen eso de que el PP ;cuanto peor, mejor. Porque es imposible que vayamos a mejor como país si el respresentante de unos 9 millones de votos, como es el PP, está en caída libre.
La Democracia española necesita de una oposición sana y fuerte, que pueda ser alternativa de gobierno, cosa que ahora el PP está lejos de demostrar.
Por eso el Partido Popular necesita un tiempo de reflexión interna, como ya han pasado otros partidos anteriormente (recordemos que el PP como partido es bastante jóven, en comparación por ejemplo con el PSOE y sus más de 125 años de historia). Este momento de reubicación del PP tenía que llegar y los populares no deben acallarlo sino solucionarlo, a no ser que quieran un cierre en falso que les haga perder elecciones de manera constante.
No era concebible que bajo unas mismas siglas políticas se encontrara la derecha moderada de Rajoy y la derecha absoluta de Esperanza Aguirre, por ejemplo. No digo que Rajoy sea poco de derechas, sólo que comparado con Espe, pues…. ya me entienden…
A lo mejor el PP necesita la escisión por la derecha que tanto tiempo lleva evitando, o lograr, de una vez por todas, relegar a la extrema derecha a mero grupo de presión dentro del partido, con voto pero, desde luego, con menos voz. Eso suponiendo que sean minoría, que es mucho suponer…
El Gobierno de España, que venimos siendo todos y cada uno de nosotros, aunque nos representen sólo unos pocos, ha prometido destinar 1000 millones de euros para evitar la pobreza en el mundo a través de planes para el desarrollo de la agricultura.

Estoy bastante más intrigado por la red de espionaje que se ha montado parte del gobierno de Esperanza Aguirre, que por la llegada del Mesías a la Casa Blanca si les soy sincero. Sobre todo, porque esta trama de espionaje sí que es una amercianada total y no lo de Obama. Eso por no hablar de lo que puede suponer confirmar que el Gobierno de Esperanza Aguirre usa el dinero público para espiar a políticos, incluso de su porpio partido.
Si yo fuese Soraya Sáenz de Santamaría (trabajen su imaginación) y recibiera la oferta que debió recibir de Pedro Jota para ser portada en actitud sugerente, para una entrevista “íntima” seguro que me lo habria pensado dos veces, o por lo menos una más que ella.
Ya no queda ninguno de los de la foto de las Azores. Los ciudadanos han decidido sacarles a los tres de sus cargos a través de elecciones democrácticas.
Las calles españolas se llenaron ayer de manifestantes en favor de la paz en Gaza. Manifestantes que pedían el fin de la violencia de Israel porque son conscientes de lo que está ocurriendo, saben a la velocidad a la que suben las cifras de palestinos muertos y se atreven a asegurar que buena parte de esos muertos no tienen nada que ver con el terrorismo.
Como somos muy dados a hacer comparaciones históricas, no es raro ver estos días gráficos en los que se representan los diferentes gobiernos que hemos tenido los españoles con las tasas de paro de esos años.
Alberto Sotillos