Deberíamos sentir vergüenza por la forma en que estamos acabando el año. Las mismas mujeres asesinadas (por ahora) que en 2007 y Europa pidiendo una tregua de 24 horas para Gaza ¿eso es todo lo que podemos pedir? ¿una paz de 24 horas?
La violencia está invadiendo nuestras casas y nuestras vidas en este fin de año. Decepciona saber que somos incapaces de atajar la violencia machista a pesar de los esfuerzos realizados (lo cual nos advierte que no se arrglan las cosas sólo con abrir un ministerio nuevo). Algunos dicen que si tomamos en cuenta el aumento de la población, en realidad la cifra no sube, sino todo lo contrario, pero lo malo de los porcentajes es que si hablamos de personas asesinadas no importa la cifra, sino cada historia. A ver como le dices a la familia de una mujer asesinada que en realidad se está frenando dicha violencia, aunque sea cierto estadísticamente.
Y a nivel internacional la cosa no es que sea mucho mejor. La información que nos llega del exterior se resume en imágenes de palestinos asesinados por la ofensiva de Israel. Según el gobierno de dicho país, la ofensiva contra Palestina “acaba de empezar” y eso que ya llevan más de 60 muertos. Más vale no imaginarse la cifra cuando esto termine. 
Y ante esta amenaza la Comunidad Internacional ha logrado, una vez más, no hacer nada. Es de vergüenza ajena saber que todo lo que puede hacer la UE sea pedir una tregua de 24 horas. Humillante. Y el que lo ha propuesto no es otro que Sarkozy. Zapatero se olvida de la Alianza de Civilizaciones justo en los momentos en que debería hacerla valer. Mientras, la esperanza de cambio del mundo el señor Obama, disfruta, impasible, de unas vacaciones relajantes en Hawaii jugando al golf.
Esperemos que el 2009 venga un poco más relajado. De nosotros depende, como todo.
“Feliz” año a todos.

Pero, ¿quién le escucha?
Ahora que medio mundo anda elaborando las listas de los personajes más destacados del año 2008, entre los que destaca un evidente Obama, en España para terminar el año, podríamos hacer una lista de las mayores vergüenzas judiciales del 2008.
Mientras varios millones de españoles confiamos en que nos toque el gordo de Navidad o más concretamente, que no toque justo en aquellos sitios donde se nos ofreció y no compramos, los presidentes autonómicos se están reuniendo con Zapatero para repartirse el botín español.
Pedro Castro dijo lo que dijo y el PP se sintió ofendido. Pedro Castro pidió disculpas reiteradas veces y el PP siguió ofendido. Pedro Castro recorrió televisiones y radios para pedir más veces perdón y el PP siguió ofendido.
Desde que las medidas de seguridad se han desarrollado hasta más allá de los Derechos Civiles de todos los ciudadanos, las protestas están ganando en sentido del humor. Es díficil saber si el “lanzador de zapatos” hubiera preferido tener un arma antes que quedarse en calcetines, pero seamos buenos y concedamos este logro a las ingentes medidas de seguridad que nos rodean minuto a minuto.
El Partido Popular sabe picar a los nacionalistas y hay veces que lo borda, ya sea por la experiencia que tiene o porque estos se lo ponen en bandeja.
Tal vez yo sea el único sorprendido por los titulares que leíamos en relación a la detención del último jefe de ETA. Tal vez yo sea el único que no entienda el motivo por el cual nos ofrecían los periódicos ese dato que nos describía al arrestado meándose en sus propios pantalones. O tal vez no.
Alberto Sotillos