
El Consejo de Ministros del pasado jueves aprobó el real decreto que permitirá la constitución el próximo 1 de diciembre y el desarrollo del llamado 'banco malo', el cual será formado como una sociedad pública de gestión de activos inmobiliarios que los bancos no pueden vender. Este lunes el Gobierno celebrará un encuentro con cinco bancos de inversión para sistematizar contactos y actuar de forma más eficiente en la búsqueda de inversores.
Conocido como Sareb, el 'banco malo' necesitará 2.200 millones de capital privado antes de la transferencia de activos de las entidades pertenecientes al grupo 1, las nacionalizadas a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), prevista para el próximo mes de diciembre.
Fuentes del Ministerio de Economía explicaron que, en una primera fase, el 'banco malo' necesitaría unos 3.900 millones de recursos propios, de los que el 45% serán aportados por el FROB, mientras que el resto tendrá que ser capital privado, unos 2.200 millones. No obstante, las mismas fuentes indicaron que el 'banco malo' podría empezar a funcionar con menos de esta cantidad, siempre y cuando la mayoría del capital fuese de naturaleza privada.
