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 Alicia Bárcena confía en que los Gobiernos sigan pensando que la inversión social es buen negocio

10 de diciembre de 2009


En entrevista con Efe, la responsable de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) admitió que los procesos electorales y las crisis que vive la región tendrán consecuencias económicas.

'Obviamente va a haber cambios. A mí lo que me preocupa es que ha habido una década de Gobiernos socialdemócratas con un profundo compromiso social y a la vez con una gran prudencia macroeconómica y fiscal', manifestó Bárcena.

'Hay países que ya se la han jugado por políticas de Estado de largo aliento. Brasil es un caso. Tiene una política social y de innovación'.

'Lo mismo pasa en el caso chileno. Aquí va a haber también un cambio político, pero va a haber programas, instituciones que no van a cambiar tanto. Hay estabilidad. Pero obviamente los énfasis sí pueden cambiar', agregó.

'Ojalá no nos vayamos otra vez a sólo mirar lo económico, a sólo mirar la ganancia de corto plazo -insistió Bárcena-, ojalá los Gobiernos de América Latina sigan pensando que invertir en lo social, invertir en innovación es buen negocio y que hagan políticas para la siguiente generación'.

En opinión de la secretaria ejecutiva de la CEPAL, todavía persiste el riesgo de estancamiento económico en la región.

'Hay riesgo, yo no creo que hayamos transitado ya a una total recuperación; nosotros creemos que después de la caída, viene una subida y luego va a haber un estancamiento', explicó.

Según el balance preliminar del año 2009 dado a conocer hoy por la CEPAL, la región crecerá un promedio de 4,1 por ciento en 2010.

'Lo que no sabemos es si se va a poder sostener ese mismo crecimiento en los siguientes años y cómo va a crecer mas', puntualizó.

'Lo que nos preocupa es que quizás va a haber un estancamiento después de 2010 si el resto de las economías no se dinamizan suficientemente', explicó Bárcena.

Recordó que 'la previsión más negativa' de la CEPAL se refiere a Honduras 'precisamente porque es el país más inestable en este momento, que ha tenido francamente un semestre muy delicado desde el punto de vista político, económico y social'.

Alicia Bárcena indicó que la forma de superar la crisis y consolidar la recuperación económica será diferente en cada país, porque América Latina tiene 'realidades diferentes'.

'Por un lado están los países sudamericanos, con economías más pujantes, porque producen materias primas, y cuyos retos principales serán mantener el dinamismo en la producción y exportación, y destinar los recursos excedentes a mayor inversión en tecnologías de punta 'para dar un salto en la productividad'.

'La región debe retomar una política industrial fuerte (...), no podemos vivir solamente de exportar materias primas sin valor agregado', advirtió.

México y Centroamérica, que son economías manufactureras, se han quedado estancadas en la maquila, la industria exportadora que utiliza insumos y tecnología importados y que emplea mano de obra poco cualificada.

'Esta región -recalcó Bárcena- no puede invertir menos del 0,6 por ciento del PIB en innovación, ciencia y tecnología', frente al 2,5 por ciento que destinan los países más desarrollados.

'La economía de Estados Unidos se va a dinamizar; México y Centroamérica deben sacar provecho de la proximidad geográfica', recomendó.

La secretaria ejecutiva de la CEPAL consideró que en el actual contexto macroeconómico, la política fiscal debe servir como una herramienta para el desarrollo en Latinoamérica.

'Lo que ha pasado -agregó- es que desgraciadamente los sectores con más recursos han querido proveerse por la vía privada de estos bienes públicos', como la salud o la educación.

Pero 'si nos vamos por esa vía, habrá más segregación que nunca', advirtió Alicia Bárcena, quien subrayó que la sociedad debe sentirse 'indignada' ante la pobreza y contribuir a resolver el problema 'de la mejor forma, que es pagando impuestos'.

La responsable de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe abogó por que los gobiernos adopten 'políticas de Estado que trabajen para la próxima generación, no para la próxima elección'.

'Lo que los ciudadanos estamos esperando es que los Estados, lejos de manejar sólo políticas electorales, de administraciones personalizadas o ciclos políticos particulares, realmente diseñen políticas de largo alcance que nos permitan salir de la desigualdad'.

Terra