El consumo energético, un importante indicador para medir tanto la actividad industrial como la salud económica de las familias, subió hasta los 220,2 teravatios por hora entre enero y julio, en la suma de la demanda de industrias, comercios y hogares brasileños.
La industria permaneció como el sector más débil en comparación al año pasado, con un 10,4% menos de consumo en julio, aunque la dinámica de consumo industrial 'está mostrando recuperación' a lo largo de todo el año y 'es de esperar que continúe con la misma dinámica en el segundo semestre', según la EPE.
'Aun siguiendo la ruta de crecimiento que ya se vislumbra, el consumo agregado de la industria en la red eléctrica deberá cerrar 2009 con una gran caída en relación a 2008. Mientras, en 2010, manteniéndose la dinámica de crecimiento, las tasas deberán ser elevadas, hasta por un efecto estadístico', analiza el estudio.
Las familias y los sectores comercial y de servicios mantuvieron tasas de crecimiento 'elevadas', del 5,6% y del 6,4% respectivamente, en comparación al año pasado, lo que sugiere una 'dinámica de crecimiento vigorosa', según la EPE.
El crecimiento fue significativo en todas las regiones del país, reflejando la expansión de la base de consumidores, en especial en las regiones noreste y amazónica, áreas más pobres del país y donde el Gobierno centra sus políticas de popularización del acceso a la red eléctrica.
Entre agosto de 2008 y julio pasado, cerca de dos millones de nuevos clientes residenciales se dieron de alta en la red eléctrica, a lo que se sumó un aumento del consumo medio de energía por hogar, que subió el 2,3% en los siete primeros meses de este año.
El sector comercial mejoró su consumo con fuerza, en especial en el comercio minorista (30%), y con la única excepción del sector del transporte, perjudicado por la desaceleración de las exportaciones.