Según ha explicado la empresa a través de una nota, la construcción del barco ha conllevado dos años de trabajo y ha supuesto 'el reto más importante de su centenaria historia'.
La Naval de Sestao ha entregado la draga hace unos días al armador belga Jan de Null y ha partido hacia Singapur para comenzar sus primeras operaciones de dragado.
Su principal función es la de recoger arena del fondo del mar para rellenar zonas ganando terreno al mar o para conseguir más calado.
Para estos trabajos cuenta con dos brazos de dragado que pueden alcanzar una profundidad de 142 metros.
La gran ventaja de una draga tan grande es su capacidad de operar a grandes profundidades y que necesita hacer menos trayectos para recoger arena, por lo que acaba siendo mucho más eficiente que las demás.
- Terra
