Con la que está cayendo
Cristiano Ronaldo y Belén Esteban, dos “petardos” malcriados
Son muy buenos en lo suyo, salvando las distancias. Uno metiendo goles y la otra enganchando a la audiencia.
Ambos son iletrados, han pasado de la pobreza a la abundancia y la opulencia, se creen el ombligo del mundo, les gusta que les doren la píldora y si no se les alaba de contínuo, se sienten tristes. Son dos malos ejemplos.
En el mes de marzo del año pasado, Esteban atravesaba horas bajas y dejó caer en Sálvame que podría abandonar la tele. Al día siguiente Telecinco se desplomó en Bolsa un 5%, siendo el único valor del Ibex 35 que terminaba el trimestre en mínimos. Días antes, su representante, Toño Sanchís, negociaba con la cadena un nuevo contrato por cuatro años, a 2 millones de euros anuales.
De ella se ha ocupado Le Monde y ha dicho el diario El País: “Es un fenómeno único en España”, “Reúne audiencias millonarias”, “Es uno de los personajes más populares de España, si no el más”, y otras lindezas.
El 7 del Real Madrid tiene la autoestima en la estratosfera y requiere cariño constantemente, pero lo que de verdad le pone tristísimo es el IVA. A saber.
Ronaldo cobra 10 millones netos al año y así seguirá hasta 2015 por contrato. Él quiere aumento de sueldo porque sus 114 goles en 104 partidos le convierten en el mejor jugador del mundo y ahora mismo es el décimo jugador mejor pagado, detrás de Etoó, Ibrahimovic, Wayne Rooney, Touré Yayá, Agüero e incluso Messi, que cobra medio millón más.
Y por ahí no pasa el portugués. Pero el problema es la ley Beckham, según la cual el club paga el 24% a Hacienda de los sueldos superiores a 600.000 euros durante los seis primero años de contrato.
Si el Real Madrid firma un nuevo contrato con el jugador, se entiende que a partir de 2015, tendría que pagar a Hacienda un 52%. Y eso supone un pico.
Como la cosa requiere un estudio, Ronaldo se pone triste. Y se cisca en la afición, que cobra al año lo que él en un día, y da pábulo a que la competencia, o sea can Barça y alrededores, saque la artillería contra el Real Madrid.
Para colmo suelta un speach en Facebook, en inglés, tiene gracia, tranquilizando a los madridistas y asegurando que lo suyo no es asunto de dinero.
Aunque una sea madridista, firma y rubrica: Ronaldo es un niñato. O en castizo, un cantamañanas. Como gusten.
