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Cómo montar un partido político nuevo y no morir en el intento

24 oct 2012
12h01
actualizado a las 13h14
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La gente cada vez confía menos en los políticos . La abstención sube, la gran mayoría de las formaciones pierden votos elección tras elección y aumenta la masa de ciudadanos descontentos no ya con un partido sino con la clase política en general, según muestra el CIS estudio tras estudio . Esta situación ya tiene respuesta por parte de los políticos: la creación de nuevos partidos.

Imagen del Congreso de los Diputados
Imagen del Congreso de los Diputados
Foto: CONGRESO

La cuestión es si estas nuevas formaciones están naciendo para cubrir huecos ideológicos desiertos o, simplemente, porque sus líderes buscan una forma de tener la importancia de la que carecían en formaciones políticas más grandes. Y a esa pregunta responden, en parte, las cifras

UPyD

Unión Progreso y Democracia es el alumno aventajado. Dirigido por Rosa Díez, antigua socialista que le disputó el liderazgo del partido a Zapatero, el partido presenta una propuesta difícil de definir ideológicamente: antinacionalista, federalista, laico y liberal, fundamentalmente crítico con el funcionamiento de la legislación electoral, que le perjudica, y con una postura cercana al PP en materia antiterrorista.

En cinco años han sido un éxito electoral . El primer paso lo dieron en las generales de 2008, con un diputado. Un año después lograron un eurodiputado en las europeas y un representante en el Parlamento vasco. En las municipales del año pasado consiguieron 152 concejales y duplicaron su porcentaje de votos, además de conseguir ocho escaños en la Asamblea de Madrid. En las generales dieron el salto a ser la quinta fuerza más votada , con cinco diputados y grupo propio. Este año han conseguido un escaño determinante en Asturias para la formación del Gobierno y han renovado su presencia en el Parlamento vasco.

Pero no todo han sido buenas noticias . En apenas cinco años ha tenido serias dificultades internas, como la salida de Mikel Buesa y un buen número de militantes por discrepancias con Díez, o la complicada situación de la formación en Cataluña, donde los malos resultados electorales y la indefinición de su relación con formaciones como Ciutadans han provocado numerosas bajas. Su fuerza principal está en Madrid y el crecimiento fuera está siendo más lento, como se vio en la Comunidad Valenciana el año pasado o en Andalucía este año. Más preocupante es que precisamente sea en autonomías con presencia nacionalista en las que, a excepción de Euskadi, tengan peores resultados: en Galicia y Cataluña han sido superados por formaciones residuales.

Equo

El año pasado, en plena caída de la izquierda antes de las generales, nació Equo, una formación de corte ecologista y progresista con profesionales del mundo verde y antiguos miembros de Izquierda Unida. Dirigidos por Juantxo López de Uralde, expresidente de Greenpeace, han concurrido a varias elecciones, normalmente en forma de coalición con otras formaciones.

En las generales del año pasado fueron la novena fuerza más votada , con especial fuerza en Álava y en Madrid, pero sin representación parlamentaria. Su marca está presente sin embargo en la coalición que formó en Valencia con Compromís, que sí consiguió un escaño .

Aunque el año arrancó con caídas en el voto -en las elecciones andaluzas se quedó como sexta fuerza y en las asturianas como séptima con casi la mitad de votos de las generales-, han mejorado con estas últimas elecciones. Ha participado por ejemplo en Alternativa Galega de Esquerda, la formación econacionalista de Xosé Manuel Beiras que ha logrado nueve escaños en el Parlamento gallego, y en las elecciones vascas ha estado a unos 400 votos de conseguir representación por Álava.

La conformación abertzale

La sensación política de este último año es la formación de izquierda abertzale. Mejor dicho, las formaciones. Tras la legalización de Sortu es de esperar que sea esa formación la que aglutine a la izquierda abertzale clásica, heredera de Batasuna, y que sea EH Bildu -con ese u otro nombre- la coalición en la que se integre dicha formación junto con sus compañeras de viaje de este año, Alternatiba y Eusko Alkartasuna primero y, más recientemente, Aralar.

Primero fue Bildu , formada por independientes, exmiembros de IU y EA, quien concurrió con enorme éxito a las municipales del año pasado: se convirtió en la segunda fuerza en votos, con un 25.45%, y la primera en concejales, con 953, consiguiendo controlar el Ayuntamiento de San Sebastián y la Junta de Guipúzcoa. Luego llegaron las generales, a las que concurrieron como Amaiur tras cambiar la marca de una coalición a la que se sumó la antigua corriente interna de HB de Patxi Zabaleta. Consiguieron ser la sexta fuerza más votada del país, la primera en Euskadi por delante del PNV , con 333.628 votos y siete diputados. En las recientes elecciones vascas han conseguido 276.989 votos, que aunque no es el récord histórico en sufragios, sí lo es en escaños autonómicos, con 21 .

De ese complejo proceso de escisiones de partidos y coaliciones en el ámbito nacionalista surgió otro partido: Geroa Bai . De ámbito navarro y con la voluntad de mantener la esencia de lo que fue la coalición Nafarroa Bai, inmersa en un proceso de disolución después de la salida de Aralar, tiene en su cabeza de cartel, Uxue Barkos, su principal apuesta. Barkos consiguió con apenas 42.411 votos mantenerse como diputada a pesar de ser sólo la decimonovena fuerza del país en votos.

Compromís

En la Comunidad Valenciana, y tras casi veinte años de periplo, una gran coalición de formaciones nacionalistas, ecologistas y progresistas han conseguido irrumpir con fuerza. Fue en 1995 cuando apareció por primera vez un Bloc Nacionalista Valencià como aglutinación de un nacionalismo de izquierdas que no terminó de funcionar. En 2003 apareció en paralelo la Entesa, otra coalición con Izquierda Unida, Esquerra y otras formaciones regionalistas y progresistas que logró por primera vez representación en Les Corts.

Finalmente fue en 2007 cuando nació Compromís, la unión de ambas coaliciones que se consolidó como tercera fuerza política en la Comunidad Valenciana , pero cuyo periplo como coalición acabó con un reguero de expulsiones en Izquierda Unida, que finalmente decidió no participar en la fórmula en las autonómicas del año pasado, en la que sí se integraron Equo y gran parte de los expulsados por IU. Se pasó de los siete escaños conseguidos juntos en 2007 a los 11 de 2011, seis de ellos de Compromís y cinco de IU.

En las generales, y por primera vez, consiguieron un diputado en el Congreso . Este hecho, más la visibilidad lograda por Mònica Oltra gracias a sus polémicas camisetas y sus vídeos enfrentándose a los diputados autonómicos del PP, han ayudado a impulsar sus previsiones electorales : según un sondeo de Metroscopia podrían duplicar su poder en Les Corts , al igual que IU, y sumar entre ambos más escaños que los socialistas valencianos.

Formaciones nacionalistas en Galicia

En Bloque Nacionalista Galego, formación nacionalista y de izquierdas con histórica presencia en el Parlamento gallego y el Congreso de los diputados, ha vivido un proceso de implosión interna que ha propiciado el nacimiento de otras fuerzas de corte similar.

El mejor exponente de esa ruptura es Encontro Irmandiño, una corriente de opinión liderada por el histórico Xosé Manuel Beiras que decidió escindirse del partido en febrero e iniciar la creación de una nueva formación que fue bautizada como Anova . La recién nacida fuerza se coaligó con IU y Equo, además de otras formaciones nacionalistas y progresistas, y consiguió romper todas las expectativas al lograr 9 escaños, cinco de IU y cuatro de Anova, superando en el Parlamento al BNG.

Peor suerte ha corrido CXG , otra formación de corte econacionalista y progresista surgida de la ruptura interna del BNG. Su origen es Más Galiza, una corriente de opinión escindida a la que pertenecen nombres como el exvicepresidente de la Xunta Anxo Quintana, Antón Reixa o el líder de Compromiso, Xoán Bascuas. Coaligados con formaciones menores como Terra Galega, fueron la octava fuerza de las elecciones gallegas, quedando fuera del Parlamento.

Eclosión partidista en Cataluña

En 2006 se formó Ciutadans-Ciudadanos , una plataforma antinacionalista que ha conseguido en las dos últimas elecciones catalanas obtener tres escaños. El partido no ha estado exento de polémicas, como su coalición con Libertas en las europeas, que le valió la salida de su secretario general por no estar de acuerdo con el pacto que, además, le dejó lejos de obtener representación alguna. Su relación y posible pacto con UPyD es un asunto recurrente que no se ha cerrado todavía.

Hace una década se formó Plataforma per Catalunya , en cuyas primeras elecciones municipales consiguió un 7% de los votos en Vic, de donde su líder, el ultraderechista Josep Anglada, es natural. Su expansión llegó en 2007, consiguiendo concejales en ocho ciudades catalanas, entre ellas Olot, Cervera, Manresa o Manlleu. Pero con el auge de la inmigración y el inicio de la crisis sus postulados antislamistas y xenófobos. En 2010 estuvo cerca de entrar al Parlament catalán gracias a los más de 75.000 votos, un 2.4% del total. Tras varias polémicas, con declaraciones racistas y problemas con la Justicia, la formación retrocedió en las generales de 2011, rozando los 60.000 votos. Actualmente trabaja en su expansión territorial.

En el lado nacionalista han surgido recientemente un sinfín de colectivos. Antes de las elecciones catalanas de 2010 la crisis vivida en Esquerra Republicana tras la salida de Carod Rovira surgieron varios frentes: Reagrupament , que no consiguió representación, y Solidaritat Catalana per la Independència , que consiguió más de 100.000 votos y cuatro escaños gracias a la presencia del expresidente del Barça Joan Laporta. Laporta, a su vez, formó su propio partido, Democràcia Catalana , que integró en SI, pero con el que no sólo tiene su escaño en el Parlament, sino también concejal en Barcelona.

Más reciente es la irrupción de CUP , colectivo que capitalizó la convocatoria independentista de la Diada y que finalmente participará en las elecciones del mes próximo. Y latente la creación de Nova Esquerra Catalana , formación anunciada por Ernest Maragall , que ha decidido dejar el PSC dado que había votado en favor de propuestas independentistas en contra de la voluntad de la formación. A él se podría unir Montserrat Tura, exconsellera catalana.

Partidos nacionales en desarrollo

Hasta tres formaciones están en este momento preparando un hipotético salto al ruedo político nacional. Una de ellas es Sociedad Civil y Democracia , la formación de Mario Conde avalada por el Grupo Intereconomía, que ha debutado en las elecciones gallegas como séptima fuerza con un 1,1% de los votos. En Galicia contaba con la simpatía de la familia Baltar, poderosos barones provinciales del PP, y se presupone cierta relevancia en Madrid.

Otro partido que estaría preparando su salto al panorama nacional es Plataforma per Catalunya, posiblemente bajo el nombre Plataforma por España . Según él mismo ha anunciado, prepara extender el partido, de corte antimusulmán y xenófobo, aunque no hay fecha concreta. Otras formaciones de ese corte, como España 2000 , ya han conseguido concejalías en puntos de Madrid y la Comunidad Valenciana, y podrían llegar a acuerdos con la formación.

Hace apenas dos meses Julio Anguita, exmandatario comunista y de IU, presentó la plataforma Frente Cívico , un movimiento ciudadano que lleva semanas celebrando asambleas en el conjunto del país para estudiar la formación de un movimiento que podría cristalizar en una nueva formación de izquierdas.

En el aire están proyectos que no se han concretado de forma alguna todavía. Es el caso del movimiento 'indignado', que ha rechazado crear partido político alguno, aunque determinados grupos han creado partidos usando su nombre primero en julio del año pasado y luego en noviembre , el paso más evidente de que podría acabar existiendo una formación política inspirada en el 15M es la constitución de una asociación que desató una airada confrontación interna . De hecho, ya hay un partido registrado como Democracia Real en el Ministerio del Interior.

Otro caso que no deja de ser un rumor en los mentideros políticos es la posibilidad de que algunos antiguos miembros del PP vasco y otros críticos de la formación sigan los pasos de Cascos y creen un partido propio. Suenan nombres como el de Mayor Oreja, que recientemente se enfrentó al Gobierno por el 'caso Uribetxeberria', María San Gil o Esperanza Aguirre, alejadas por propia voluntad de la primera línea de la política y, en el caso de esta última, con inquietudes liberales que no encontraron acomodo en el PP .

Terra

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