Las cigüeñas que viven cerca de núcleos de población con comida no emigran en invierno para volver por San Blas

 

Las cigüeñas que viven cerca de los núcleos de población o de regadíos, donde pueden encontrar comida fácilmente, ya no migran al sur del Sáhara durante el invierno, como era habitual hasta hace unos 40 años, según experto.

Así, ya no hay que esperar hasta San Blas (3 de febrero) para ver cigüeñas en España, ya que buena parte de ellas no emigran porque encuentran aquí comida y así evitan un viaje que entraña peligros y que es muy costoso físicamente para esta especie.

El técnico del área de estudio y seguimiento de Aves de Seo/Birlife, Blas Molina, ha señalado a Europa Press que gracias al marcaje de algunos ejemplares la ONG ha podido comprobar el comportamiento de las cigüeñas en invierno. Por ejemplo, ha indicado que han observado ejemplares que vienen de Suiza a pasar a España el invierno porque aquí encuentran fácilmente la comida, sobre todo en los basureros como los de Rivas-Vaciamadrid o bien en zonas de graveras y regadíos.

Sobre los viajes, ha apuntado que en la página de Internet www.migraciondeaves.org, se puede ver cómo la ONG ha comprobado cómo una cigüeña que se marcó en La Rioja ha realizado una migración típica, al sur del Sáhara para pasar el invierno, mientras que otra que se marcó en Rascafría (Madrid), "solo ha hecho un desplazamiento pequeño", al basurero de Madrid, aunque ahora, ha regresado ya a su zona de nidificación.

UN NUEVO CENSO DE POBLACIÓN

Molina ha dicho que el censo poblacional de cigüeñas actual data de 2004 y que en la actualidad se están haciendo los preparativos para actualizarlo en 2014. Concretamente, ha explicado que se realizará uno de reproductores y otro para valorar la población invernante, que comenzará en octubre.

Sobre las tendencias poblacionales, ha apuntado que aparentemente no hay indicio de descenso de la población sino más bien podría haber un ligero crecimiento de la cigüeña blanca o común, aunque "aún no hay datos que puedan confirmar esto" y habrá que esperar a los datos definitivos del nuevo censo.

Por otro lado, sobre la población de cigüeña negra, el experto estima que hay una tendencia negativa en algunas zonas aunque el dato objetivo se desconoce. En este sentido, ha lamentado que desde distintas instituciones y organizaciones no se haya apoyado la iniciativa de SEO/Birdlife de realizar un censo nacional.

De momento, a punto de que llegue San Blas al santoral, Blas Molina asegura que ya hay muchos campanarios y nidos ocupados por cigüeñas. En todo caso, admite que a veces es complicado diferenciar los nidos que se ocupan después de un viaje migratorio de los que no se han ido. Según explica, los indicios de que ha llegado una cigüeña a un nido es cuando se ve al ejemplar reproductor llevando material al nido.

Europa Press