El 5 de agosto de 1962, el mundo se despertó sin un gran mito sexual: Marilyn Monroe se había “suicidado”. Su muerte se cubrió de un halo de misterio al ser encontrada sin vida por su criada, tendida sobre la cama, con el teléfono descolgado, a la edad de treinta y seis años. El informe policial calificó el suceso como “probable suicidio”, si bien se habían barajado otras posibilidades, incluida la del asesinato.
Muchas conjeturas han apuntado a la familia Kennedy, pero la autopsia jamás reveló el menor rastro de barbitúricos en el estómago de la actriz, y sus órganos vitales, que fueron extraídos para un análisis más concienzudo, desaparecieron misteriosamente.
El objetivo de esta conspiración era encubrir la secreta y larga aventura amorosa de Marilyn Monroe con el entonces presidente de los Estados Unidos John Fitzgerald Kennedy, y luego con su hermano, el procurador general Robert Kennedy.
El famoso “diario rojo” de la actriz, según se ha sabido en las últimas décadas, contenía secretos de estado, entre ellos una conspiración para derrocar al presidente cubano, Fidel Castro. Después de la muerte de la actriz, el “diario rojo” desapareció.
El hecho es que el clan Kennedy nunca aceptó que John y Robert Kennedy se relacionaran con ella, primordialmente por la intervención de Edgar Hoover, fundador de la Oficina Federal de Investigación (FBI), quien sospechaba que Marilyn sostenía peligrosas relaciones con comunistas de la época.
Otro caso de amantes clandestinos y de “familia numerosa” fue el del ex presidente francés, François Miterrand, y Anne Pingeot. Miterrand no sólo ocultó a la opinión pública sus informes médicos (sufría cáncer de próstata desde 1981, año en que accedió al poder), también escondió durante veinte años una amante y a una hija.
La revista ‘Paris Match’ lo reveló en noviembre de 1994, sorprendiendo a la clase política y al pueblo francés, pero no asombró a su esposa Danielle, que siempre conoció la existencia de su “otra hija”, la joven Mazarine, de su querida Pingeot, que incluso llegó a vivir en el palacio presidencial.
Miterrand tuvo muchos devaneos, pero fue con su familia secreta con quien decidió pasar los últimos meses de vida. Un amor reafirmado en su entierro en 1996. Allí, los hijos legítimos, la ilegítima, la esposa durante cincuenta años y la amante, compartieron el dolor de su pérdida.
Y ¿quién no conoce aún el “escándalo Lewinsky”?. Durante su tiempo en la Casa Blanca, Mónica mantuvo relaciones con el presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton. Esta vez, sería la secretaria Linda Tripp, quien desvelaría la aventura entre ambos, grabando a escondidas sus conversaciones telefónicas.
Tras admitir que su relación con Clinton involucró sexo oral, el informe resultante de la investigación fue conocido como el “Informe Starr”, que finalmente culminó con una acusación penal en contra del presidente por un delito de perjurio.
La bella historia de amor en la que los protagonistas han terminado “comiendo perdices”, corresponde al Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy y a la modelo y cantante, Carla Bruni.
Sarkozy terminó con su anterior matrimonio de más de diez años, que al parecer estaba viniéndose a pique desde hacía meses, y fue en noviembre cuando conoció a Bruni, famosa no sólo por su condición de modelo, actriz y cantante, sino por sus romances con Mick Jagger, cantante de los Rolling Stones, y el guitarrista Eric Clapton, además de por una frase célebre muy propia de su mente liberal: "La monogamia me aburre terriblemente, prefiero la poligamia y la poliandria", llegó a afirmar.
No pasa un día sin que los medios incluyan imágenes, historias y comentarios de la pareja. Sus críticos, entre ellos su rival política Ségolène Royal, dicen que "ha decidido convertir sus asuntos privados en públicos, como Luis XIV" y que con ello, le resta importancia a los asuntos de Estado.
Mientras tanto, Carla Bruni, se ha convertido en un personaje comparable a la princesa Grace Kelly de Mónaco o a Jacqueline Kennedy. Dueña de una belleza y una figura envidiables que la hicieron modelo de Chanel y Dior en los años 90, ha logrado arrebatar el corazón del presidente francés.
Actualmente, la referencia más próxima a estos devaneos la encontramos en el “harén” del Presidente Italiano, Silvio Berlusconi y sus numerosas “concubinas”. El pasado mes de abril el diario ‘Corriere de la Sera’ difundió imágenes en las que se ve a “Il Cavaliere” rodeado de cinco bellas jóvenes en su mansión de la isla de Cerdeña.
Hecho de este tipo le han acarreado problemas matrimoniales ya que se separó hace pocos días de la que hasta ahora había sido su “mujer oficial”, Verónica Lario, y también contratiempos con la justicia, ya que la Fiscalía italiana continúa investigando cinco fiestas celebradas en las residencias oficiales del primer ministro italiano en las que se presume que existió prostitución y consumo de cocaína.
Comprobando lo agitada que siempre se ha encontrado y encuentra la vida política, es probable que dejando pasar el tiempo, incluyamos en esta lista alguna historia más sobre sobre “líos de faldas” y políticos.