Novedosos en España pero con una larga trayectoria en otras ciudades del mundo. Londres, Dubay o México DF son algunas de las grandes urbes que cuentan con ellos y en las que han cosechado una excelente aceptación por parte del público. Eso sí, un público exclusivamente femenino.
La compañía Servitaxi de Barcelona lanza una nueva linea de servicio dirigida únicamente a la clientela femenina, los llamados 'taxis rosa'. La impulsora de la idea se llama Begoña Torres, una taxista de la empresa que confiesa sentirse satisfecha con una iniciativa positiva que tendrá vida 'en uno o dos fines de semana cuando haya coches suficientes', y que 'simplemente se trata de un servicio más' añadido a los ya existentes. 'Esperemos que sea todo un éxito', asegura.
El método de uso es muy sencillo: la empresa pone a disposición del público un número de teléfono al que llaman las usuarias interesadas, o en su defecto un hombre que solicite el servicio para una mujer. El 'taxi rosa' acude al lugar solicitado y recoge a su clienta (o a un niño menor a once años, requisito fundamental para ser transportado). El importe del viaje es el mismo al del servicio estándard, con la única diferencia de que éstos no pueden ser parados en plena calle como un taxi normal.
'Se trata de una iniciativa innovadora que no surge porque haya inseguridad en Barcelona, sino como servicio alternativo y método para cazar clientes', sostiene José Manuel Zamora, Presidente de la Asociación de Servitaxi. 'Es un servicio público que no se puede patentar, por lo que otras compañías de la competencia tienen plena libertad para lanzarla también', apunta.
En Londres o México DF, los llamados 'taxi rosa' se identifican fácilmente al estar pintados de este llamativo color, algo que no pasará en Barcelona donde seguirán siendo amarillos y negros, y únicamente llevarán como distintivo una discreta pegatina colocada bajo la luna delantera.
No pocas son las voces contrarias a esta iniciativa, que han criticado lo que consideran un servicio sexista que fomenta la distancia entre el hombre y la mujer. Sin embargo, Servitaxi se defiende de tales opiniones y alega que se trata de un servicio que ofrece más opciones a la mujer para que decida'. 'No creemos que sea una idea sexista o feminista, ni mucho menos que con ella se retroceda a la época en que en Estados Unidos los blancos y los negros iban separados en el autobús, como algunos se han atrevido a decir', alega el Presidente de la Compañía.
'Esperamos que sea un éxito', confiesa Begoña, 'ya nos ha llamado una asociación compuesta por más de 500 mujeres que están muy interesadas con esta iniciativa'. Como mujer, esta taxista reconoce que aunque no se sienta insegura mientras trabaja, sí se encuentra 'más cómoda' con una mujer en el asiento de atrás, puesto que 'de noche he sido víctima de más de una situación rara con chicos jóvenes a la que he tenido que poner freno', asegura.