Benedicto XVI realizó este llamamiento durante su discurso a los miembros de la Fundación Juan Pablo II para el Sahel, una institución creada hace 28 años para ayudar a las poblaciones de esta zona.
'Desgraciadamente, el Sahel está siendo amenazado de nuevo en estos últimos meses por una importante disminución de recursos alimentarios y por el hambre a causa de la falta de lluvia y de la extensión del área desértica', afirmó el papa, quien después instó a la comunidad internacional a ocuparse de las condiciones de vida de estas poblaciones, que se deterioran a causa de la pobreza extrema.
Durante su discurso, el papa recordó sus palabras durante su viaje a Benin cuando afirmó que 'África es el continente del futuro', pero 'se le describe de manera restrictiva y a menudo humillante, se le conoce solo como el continente de los conflictos, de los problemas sin resolver'.
También explicó que 'la caridad debe promover' todas las acciones de la Iglesia y por tanto 'no tiene como primera vocación la de transformar la política o cambiar el tejido social'.