El presidente de la Cámara de Comercio de Guatemala(CCG), Jorge Briz, dijo que existe una gran preocupación en cuanto a la seguridad para los comercios, ya que el nivel de extensiones mediante teléfono o por notas ha crecido en los últimos años.
El directivo de la gremial, que agrupa a unos 8.000 comercios e importadores de productos, dijo que los empresarios gastan unos 78 millones de dólares cada año en contratar seguridad privada e instalar dispositivos de seguridad para evitar ser víctimas de asaltos.
Briz afirmó que no es posible determinar la cantidad de dinero que cada año se paga a los pandilleros para evitar que tomen represalias, ya que el pago de la extorsión varía de acuerdo con las exigencias de los maleantes.
La mayoría de llamadas se realizan desde las cárceles del país, donde la corrupción permite a los internos tener acceso a teléfonos celulares.
Briz se reunió con el ministro de Gobernación (interior), Mauricio López, para transmitir la preocupación del sector sobre este fenómeno de violencia.
Mauricio López anunció que emprendieron acciones contra estos ilícitos, al instalar bloqueadores de señal de teléfonos celulares en el Centro Preventivo de la zona 18, lugar de donde se piensa proviene la mayoría de las llamadas extorsivas en la capital guatemalteca.
'La mayoría de extorsiones se fraguan desde los diferentes centros carcelarios y por eso se trabajó en los bloqueadores de señal', declaró el funcionario.
Guatemala tiene una de las más altas tasas de homicidios del mundo con 40 por cada 100.000 habitantes, derivado de un alto número de pandillas juveniles y también de organizaciones del narcotráfico. Fin