Por Hamid Shalizi y Amie Ferris-Rotman
KABUL, 25 feb (Reuters) - Dos militares
estadounidenses fueron muertos a tiros el sábado dentro del
Ministerio del Interior de Afganistán, dijo un funcionario de
Estados Unidos, mientras la ira se apoderaba del país por quinto
día consecutivo tras la quema del libro sagrado musulmán en una
base de la OTAN.
La OTAN retiró a todos sus funcionarios que trabajan en
ministerios en Kabul tras el ataque y su máximo comandante en
Afganistán calificó al victimario como un "cobarde".
"Por motivos obvios y forzosos de protección, también he
tomado medidas inmediatas para retirar a todos los otros
miembros del personal del ISAF (Fuerza Internacional de
Asistencia para la Seguridad de la OTAN) que trabajan en
ministerios en y alrededor de Kabul", dijo el general John Allen
y agregó que los actos del atacante "no se quedarán sin una
respuesta".
Los dos oficiales estadounidenses muertos, que eran asesores
del ministerio, recibieron disparos desde corta distancia,
afirmó un funcionario de Estados Unidos que solicitó el
anonimato.
Los Talibanes se atribuyeron la responsabilidad por los
tiroteos, que expresaron que fueron en represalia por la
profanación de copias del Corán por parte de tropas extranjeras
en la base aérea de la OTAN en Bagram.
Fuentes de seguridad afganas dijeron que los dos fallecidos
eran un coronel y un mayor estadounidense que pertenecían a
fuerzas de la OTAN.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, envió una
carta a su homónimo afgano, Hamid Karzai, disculpándose por lo
que Washington dice que fue la quema no intencional de los
libros sagrados musulmanes, después de que trabajadores afganos
encontraron copias quemadas mientras recolectaban basura.
Las quemas del Corán encendieron una furia anti Occidente.
Miles de personas han salido a las calles y al menos 27 han
perdido la vida en las manifestaciones. Dos soldados
estadounidenses fueron muertos a tiros el jueves por un soldado
del Ejército nacional afgano que se unió a las protestas.
Obama conversó con Allen tras los tiroteos del sábado y la
Casa Blanca dijo que el mandatario respalda las medidas
adoptadas para proteger a miembros estadounidenses en servicio
en Afganistán.
"Recibimos con beneplácito la declaración del presidente
Karzai esta mañana alentando expresiones pacíficas y su llamado
al diálogo y la calma", dijo la Casa Blanca en un comunicado.
"Estados Unidos continúa comprometido con una asociación con
el Gobierno y el pueblo de Afganistán", agregó.
Una fuente de seguridad afgana dijo que los oficiales
estadounidenses habían sido encontrados muertos el sábado con
heridas de bala al interior del fortificado Ministerio del
Interior.
"Ahí hay un circuito cerrado de televisión y cerraduras
especiales. El asesino tendría que haber tenido los más altos
permisos de seguridad para entrar a la habitación donde fueron
muertos", afirmó la fuente a Reuters.
DIPLOMACIA
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta,
llamó al Gobierno afgano el sábado a tomar una acción decisiva
para proteger a fuerzas de la OTAN y contener la violencia que
se propaga en el país.
El ministro de Defensa afgano, Abdul Rahim Wardak, se
disculpó con Panetta en un llamado telefónico y dijo que Karzai
está congregando a líderes religiosos, parlamentarios, jueces de
la Corte Suprema y a otros en un esfuerzo por reducir la
violencia, según una descripción de la conversación entregada
por el Pentágono.
En Kabul, Allen se reunió con el ministro del Interior de
Afganistán, Bismillah Mohammadi, quien comprometió su completa
cooperación con la investigación, afirmó el Pentágono.
La ISAF declinó a decir si el tirador era miembro de las
fuerzas de seguridad afganas.
Si los tiroteos son vinculados a fuerzas afganas, surgirán
nuevas interrogantes sobre la infiltración de los talibanes y su
capacidad de asegurar Afganistán una vez que las fuerzas de la
OTAN se retiren en el 2014.
Se supone que la OTAN esté dejando un rol de combate y pase
a realizar una misión de asesorar y ayudar a partir de comienzos
del próximo año. Eso requerirá que la OTAN coloque a más
funcionarios en ministerios afganos.
"El hecho de que la OTAN esté retirando a personal de
ministerios sugiere que están preocupados sobre un profundo
malestar entre las fuerzas de seguridad afganas, que esperan más
de estos ataques", comento Kamran Bokhari, de la firma de
Inteligencia global STRATFOR.
La quema resalta la profunda división cultural que aún
existe a más de 10 años de que tropas estadounidenses invadieran
el país, expulsando a los talibanes. El incidente ha
profundizado la desconfianza pública hacia Occidente.
Los musulmanes consideran al Corán como la palabra literal
de Dios y tratan cada copia con un profundo respeto. Su
profanación es vista como una de las peores formas de blasfemia.
Cientos de manifestantes intentaron invadir un complejo en
esa ciudad, donde trabajadores de la Misión de Asistencia de la
ONU en Afganistán (UNAMA, por sus siglas en inglés), pero fueron
contenidos por la policía, dijo el portavoz del Ministerio del
Interior, Sediq Sediqqi.
Un incidente similar ocurrió en abril del año pasado, cuando
en las protestas por la quema de ejemplares del Corán hecha por
un pastor evangélico en Estados Unidos se produjeron atentados
contra un complejo de la ONU en la provincia de Balkh, en el
norte del país.
En esa oportunidad murieron siete personas.
Las protestas podrían afectar los planes para un pacto
estratégico que Washington está considerando con Kabul, que
permitiría que se redujera drásticamente el número de soldados
occidentales que permanecen en el país, muy por debajo del
número establecido para su salida de las operaciones.
(Reporte adicional de Mirwais Harooni en Kabul, Phil Stewart y
Matt Spetalnick en Washington; escrito por Amie Ferris-Rotman;
Editado en español por Marion Giraldo y Patricio Abusleme)