Precisamente, el vicepresidente yemení en funciones, Abd Rabu Mansur Hadi, asumirá el cargo de presidente del país tras haber logrado la victoria como candidato único en las primeras elecciones presidenciales celebradas en el país desde la renuncia de Salé.
En julio, el palacio residencial donde vivía en Saná fue objeto de un ataque por parte de las fuerzas rebeldes. Salé resultó herido grave y fue sometido a sucesivas operaciones en Riad (Arabia Saudí).
Durante varios meses se especuló con su precipitada salida del país, aunque el 23 de noviembre aceptó el plan de transición promovido por el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) en su tercera ocasión, tras dos intentos fallidos. Entre otros asuntos, le otorga inmunidad judicial a él y su familia, a cambio de que renunciara a su cargo.