Los asistentes se pertrecharon con cálidos gorros, bufandas y abrigos en un gélido día festivo nacional y comenzaron a marchar a lo largo de las orillas del río Moscú detrás de una gran pancarta azul que decía: 'Nuestro voto para Putin'.
Los organizadores dijeron que decenas de miles de personas participarían previsiblemente en la marcha y un mitin en un estadio deportivo en el que se esperaba que hablara el primer ministro.
El ex oficial de la KGB es favorito para las elecciones el 4 de marzo, ampliando sus 12 años en el poder durante otros seis años, aunque decenas de miles de personas han mostrado su preocupación por su regreso al Kremlin con protestas durante los últimos dos meses.
El ambiente era festivo en el Día del Defensor de la Patria, un festivo en honor de las fuerzas armadas.
'Yo apoyo a Putin. Es un tipo del FSB (servicio de seguridad) y mi padre también, así que me gusta', dijo Rostislav Galeyev, de 20 años.
Había una fuerte presencia de la policía porque los comunistas de la oposición y los nacionalistas planeaban marchas en otras partes de la capital.
Los comunistas y los nacionalistas también protagonizaron pequeñas manifestaciones en otras ciudades del enorme país de más de 140 millones de personas, pero no hubo informaciones inmediatas de enfrentamientos.
El equipo de campaña de Putin, que le presenta como un líder fuerte y garante de la estabilidad, no ha logrado acallar las informaciones que apuntan a que muchas de las personas que acuden a las manifestaciones a favor de Putin están pagadas o obligadas a asistir por sus jefes y sindicatos.
'Vine aquí con unos amigos. Dijeron que nos pagarían a cada uno 2.000 rublos (unos 51 euros)', dijo un joven de 21 años, que se identificó únicamente como Alexander, después de él y sus amigos fueran traídos a Moscú en autobús desde las afueras de la ciudad.
'Si tuviera que elegir votaría a (el nacionalista Vladimir) Zhirinovsky, pero nuestras voces no cuentan'.
Putin dice que incluso si algunos se ven obligados a asistir, hay muchos más que quieren que vuelva al cargo que ocupó durante ocho años hasta 2008, un período en el que los rusos disfrutaron de un auge económico gracias a un aumento en el precio de petróleo, principal producto de exportación de Rusia.
El último sondeo de opinión conocido esta semana mostró que ganaría más del 50 por ciento de los votos el 4 de marzo, suficientes para evitar una segunda vuelta. Sus rivales incluyen a Zhirinovsky, el comunista Gennady Zyuganov y el empresario Mijail Projorov.