Miles de manifestantes marcharon por todo el país, algunos cantando '¡Muerte a América!', dijeron testigos de Reuters y autoridades. En la oriental Kabul, cientos de jóvenes arrojaron piedras a la policía, que disparó sus armas al aire para intentar dispersar a la multitud.
'Nuestro valiente pueblo debe apuntar a las bases militares de las fuerzas invasoras, sus convoyes militares y sus bases invasoras', dijo un comunicado difundido través del correo electrónico a los medios de comunicación por el portavoz talibán Zabihulah Mujahid.
'Tienen que matarlos (a los occidentales), golpearlos y capturarlos para darles una lección y que nunca se atrevan a profanar de nuevo el santo Corán'.
La quema de ejemplares del Corán podría hacer aún más difícil para las fuerzas de la OTAN lideradas por EEUU ganarse los corazones y mentes de los afganos y llevar a los talibanes a la mesa de negociaciones antes de la retirada de las tropas de combate extranjeras a finales de 2014.
Los musulmanes consideran al Corán la palabra literal de Dios y tratan cada libro con profunda reverencia. La profanación es considerada una de las peores blasfemias.
Grandes protestas estallaron en la provincia de Laghman y en la ciudad de Jalalabad, en el este del país, a pesar del llamamiento a la calma el miércoles del presidente Hamid Karzai después de que las autoridades informaran de la muerte de seis personas por disparos y decenas de heridos en las manifestaciones.
La furia podría complicar los esfuerzos de EEUU y la OTAN para alcanzar un acuerdo sobre un pacto estratégico que se está actualmente considerando con el gobierno afgano por el cual se podría reducir considerablemente el número de tropas extranjeras en el país más allá de la fecha límite de retirada de las fuerzas de combate a fines de 2014.