- Nadar con cocodrilos
Introducido en una ‘pecera’ de metacrilato macizo, cualquiera puede disfrutar de un baño a pocos centímetros de varios cocodrilos. Un parque acuático de Australia, el "Crocosaurus Cove’s Cage of Death", ofrece la posibilidad de realizar esta arriesgada actividad, siempre protegidos en la llamada ‘jaula de la muerte’.
- Caída libre rodeado de acantilados
Las montañas Kjerag, en Noruega, son el escenario preferido de turistas que practican el ‘salto BASE’, una modalidad de paracaidismo, que saltan desde los más de 1.000 metros de altura que mide la cumbre. Allí se encuentran algunos de los acantilados más pronunciados del mundo.
- Caminar a 350 metros de altura
La canadiense Torre CN, la cuarta más alta del mundo con una altura de casi 534 metros, se ha convertido en punto turístico tanto por el restaurante giratorio que alberga en su interior como por la posibilidad de pasear sobre la cornisa, de 1,5 metros de ancho, en la denominada ‘Edge Walk’.
- El peligroso Caminito del Rey
El Desfiladero de los Gaitanes, en Málaga, se ha convertido en un escenario atractivo para turistas arriesgados. El Caminito del Rey es un paso peatonal, de 3 kilómetros de largo y tan sólo un metro de ancho, situado a 100 metros sobre el río. Sus condiciones cada vez más deterioradas y la ausencia de algunos tramos han obligado a prohibir el acceso con multas de hasta 6.000 euros.
- Un paseo a través de las Cataratas de Iguazó en Argentina
En noviembre de 2011 fueron elegidas provisionalmente una de las ‘Siete maravillas naturales del mundo’. Son 275 saltos, bajo los que se pueden pasear en lancha, de hasta 80 metros de altura. En marzo de 2011 un accidente ensombreció la belleza del paisaje al fallecer dos turistas cuando su barca volcó en la base de las cascadas.