El cura, Massimo Donghi, había comunicado a los fieles de su parroquia en Besana Brianza, en la región Lombardía, que iba a meditar unos días, cuando en realidad embarcó con su madre y su sobrina en el crucero que naufragó el pasado día 13 frente a la isla italiana de Giglio, informa el diario 'Corriere della Sera'.
El paradero real del religioso fue desvelado horas después del naufragio por la joven, quien recién llegada a tierra escribió en la red social Facebook que su abuela, su tío y ella se encontraban a salvo.
La sobrina del cura explicó que la familia consiguió ponerse a salvo al subirse en una lancha salvavidas que los trasladó a la isla de Giglio, como hicieron tantos otros supervivientes.
Los feligreses de la parroquia se han quedado muy sorprendidos por la noticia y ahora piden explicaciones al sacerdote que les mintió.