El escándalo estalló en diciembre cuando el Gobierno francés aconsejó a las 30.000 mujeres que tienen implantes mamarios de Poly Implant Prothese (PIP) que se los retiren debido a informes de que son más propensos a romperse que las prótesis médicas estándar.
La preocupación se agudizó ante la muerte por cáncer de una mujer francesa que tenía implantes de PIP.
En una breve pero desafiante entrevista con la cadena de radio RTL, Jean-Claude Mas, fundador de PIP, dijo que nunca ha negado que su gel de silicona de fabricación casera no estaba aprobado por los reguladores, y se mofó de la idea de que eso era un riesgo para la salud.
Países como Reino Unido, Brasil o Argentina, donde se comercializaron también las prótesis de PIP, no comparten la recomendación de Francia, aunque sí aconsejan a las pacientes con los implantes realizar un seguimiento regular con su médico.
No hay 'razón médica o científica' para creer que el gel de grado industrial que utilizó PIP para rellenar algunas de sus prótesis es tóxico, dijo Mas, que reservó sus comentarios más duros para el ministro francés de Sanidad, Xavier Bertrand.
'Este hombre ha decidido reembolsar a pacientes aún cuando no había razón médica para hacerlo', dijo Mas. '¿Por qué pagar las extracciones (de los implantes mamarios) a las mujeres cuando hay un riesgo quirúrgico real? Esa decisión es criminal', agregó.
Francia ha anunciado que cubrirá el coste de las extracciones de los implantes de PIP a las mujeres francesas y pagará la colocación de prótesis nuevas en aquellas pacientes a las que se les colocaron tras una mastectomía por un cáncer de mama.
La compañía del sur francés, que llegó a ser tercera productora global de prótesis mamarias, vendió unos 300.000 implantes en todo el mundo antes de que los reguladores cerraran la fábrica en marzo de 2010. PIP está actualmente en bancarrota.
Las autoridades sanitarias señalan que PIP empleó silicona de tipo no médico para rellenar sus implantes, sin revelarlo a los reguladores.
Si bien nadie ha sido imputado en el caso, una fuente judicial dijo a Reuters que entre cuatro y seis directivos de PIP se enfrentarán a una corte de Marsella en octubre por fraude y prácticas empresariales fraudulentas.
El mes pasado se abrió otra investigación por posible homicidio involuntario tras la muerte por cáncer en 2010 de una mujer que tenía implantes de PIP.
Cuando se le preguntó sobre los ingredientes de tipo industrial empleados en el gel de silicona de PIP, Mas dijo: 'Un producto químico puede usarse para hacer muchas cosas'.
El regulador francés de dispositivos médicos AFSSAPS indicó que los implantes de PIP se rompen con mayor frecuencia que productos similares de otros fabricantes. El gel de silicona que se filtra de su cobertura causa irritación e inflamación, señaló AFSSAPS.