Los cuerpos, al menos tres de los cuales serían de adolescentes, fueron abandonados en la madrugada cerca de una gasolinera en Zitácuaro, localidad del occidental estado de Michoacán, en lo que marca un recrudecimiento de la violencia en el estado.
Los cadáveres estaban apilados, semidesnudos y presentaban señales de tortura, dijo el presidente municipal (alcalde) de Zitácuaro, Juan Carlos Campos.
'Se presume que tendrían unas 24 horas de haber sido ejecutados', dijo Campos a Radio Fórmula.
Un responsable municipal que acudió al lugar dijo que los cuerpos presentaban el llamado 'tiro de gracia' (en la cabeza) y heridas de bala en otras partes del cuerpo.
En el lugar se encontró un mensaje en una cartulina que evidenciaba un ajuste de cuentas entre los cárteles de La Familia y Los Caballeros Templarios, este último grupo escindido del primero tras la muerte y captura de varios líderes.
Michoacán es uno de los focos rojos de la violencia del narcotráfico, donde La Familia tiene laboratorios para producir metanfetaminas con destino al mercado de Estados Unidos, así como grandes plantaciones de marihuana y amapola.
Cerca de 47.000 personas han muerto desde diciembre de 2006, cuando el presidente Felipe Calderón lanzó una campaña frontal contra los cárteles en una estrategia que ha sido crecientemente cuestionada debido a que la espiral de violencia no cesa a pesar de la captura o muerte de numerosos capos.