Los alcaldes de Terrassa, Mollet del Vallès y Alella (Barcelona) han trasladado este jueves al conseller su petición de mantener la gratuidad de los peajes de la C-16, C-33 y C-32 para residentes en la zona y usuarios habituales.
En una reunión en la sede de la conselleria, Pere Navarro (Terrassa), Josep Monràs (Mollet) y Andreu Francisco (Alella) han pedido al Govern que reconsidere la eliminación de la gratuidad, dada la excepcionalidad de estas barreras, que en el caso del peaje de la C-33 a la altura de Mollet supone ocho kilómetros de autopista necesarios para acceder al área metropolitana.
En Terrassa, la eliminación de la gratuidad del peaje de Les Fonts, en vigor desde hace cuatro años, obliga a muchos conductores a circular por la C-58, por la carretera de Rubí y por vías urbanas, lo que conlleva un impacto negativo en la movilidad y en la calidad del aire, según el consistorio.
Por su parte, Recoder ha avanzado que estudiará la peculiaridad y situación de estos tres peajes y se ha comprometido a presentar en las próximas semanas las conclusiones.
El nuevo sistema elimina algunas de las excepciones locales en el pago de peajes por un modelo de bonificaciones generalizado que tiene en cuenta la frecuencia de paso, la ocupación de los vehículos y las emisiones de CO2.
Otros municipios del Vallès como Sant Cugat, La Llagosta y Rubí (Barcelona) también han expresado en los últimos meses su rechazo a la eliminación de la gratuidad de estas barreras, de la que hasta ahora gozaban los usuarios con movilidad obligada y residentes de la zona.