El pasado verano, ‘La voz de Galicia’ dio cuenta de lo que la cantante definió como “la noche más surrealista" de su vida. Tamara había sido contratada para actuar en las fiestas de Duarría (Lugo) pero no llegó a subirse al escenario ya que fue retenida junto a su representante en una sala del cementerio de la localidad gallega.
Según la edición digital del diario gallego, la cantante denunció que el pasado mes de julio fue secuestrada y coaccionada para que actuase en las fiestas. El denunciado es el empresario José Ángel López Sande, conocido como ‘Ventosinos’.
La noche de autos, Tamara y su mánager estaban en su coche aguardando a que les tocase el turno para actuar cuando fueron conducidos a otro lugar para que esperasen. El espacio en cuestión era una sala de difuntos que cumplía las funciones de camerino.
Ambos denunciaron que fueron retenidos contra su voluntad y justifican que finalmente la cantante no saliese al escenario y que el concierto no tuviera lugar. El caso se encuentra ahora en manos de la jueza lucense Pilar de Lara.