En un comunicado, el colectivo estudiantil consideró que se trata de un ataque indirecto a los derechos que tienen los ciudadanos para manifestarse, tal y como expresa la Constitución Española.
'Hay que recordar que los estudiantes, muchos de ellos menores de edad, se manifestaron por un sistema educativo público que está perdiendo calidad, y que es totalmente legítima su protesta', apuntó presidente de UDECA, Néstor García, mientras matizó que el hecho de que muchas de las acciones violentas fueran a parar a menores de edad es un agravante.
A juicio de la federación estudiantil existen dos principios claves que se han visto afectados con las medidas 'desproporcionadas', y son la libertad de expresión y la imposibilidad de juzgar a un representante del estudiantado en el desarrollo de sus funciones.