CC.OO. y UGT han convocado para este domingo las primeras manifestaciones contra la reforma laboral, con las que pretenden convertir la calle en un clamor ante lo que consideran una involución de los derechos de los trabajadores al dictado de la CEOE.
Los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, han admitido que no convocarán una huelga general hasta que el 'ánimo' de los trabajadores no sea el adecuado.
Méndez ha afirmado que lo que quieren los sindicatos es ofrecer un cauce a los trabajadores y a los ciudadanos 'respecto a las imposiciones' y la política de recortes y despidos que está imponiendo el Gobierno.
Por ello, ha señalado que tampoco se trata tanto de 'tomar el pulso' de la sociedad ante una posible convocatoria de huelga general sino de ofrecer un cauce 'democrático y masivo' a los ciudadanos.
Toxo ha dicho que hay un ambiente 'muy favorable' para que haya una participación muy alta y ha recalcado que el objetivo de los sindicatos no es convocar movilizaciones sino ayudar a resolver conflictos.
El líder de CCOO ha dicho que el Gobierno tiene en su mano lo que pueda suceder a partir de hoy y que si es cierto lo que algunos dirigentes del PP dicen, hay aspectos del decreto que se pueden corregir.
Para el líder de CCOO cambiar algunos aspectos de la reforma será mucho mejor, 'sobre todo pensando en los desempleados' que lo que ocurrió en 2002, ante una reforma laboral que tuvo que pasar una huelga general y 'cayeron cinco ministros incluido el de Trabajo'.
Ambos líderes sindicales no han querido entrar en una guerra de cifras respecto a las manifestaciones que se celebran hoy en toda España aunque esperan una asistencia masiva de ciudadanos.
El Gobierno, consciente de estas manifestaciones
Frente a los sindicatos, en la retina del Gobierno está aún el paro del 29 de septiembre de 2010 contra la reforma laboral del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, que no fue tan dura como la aprobada ahora por el PP. De hecho, fue el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, el primero en hablar de esta posibilidad, cuando, en una conversación informal en Bruselas antes de aprobar la reforma, dejó caer que le costaría una huelga general.
Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, señaló en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de este viernes que el Ejecutivo respeta el derecho a la huelga, pero que los sindicatos "también tienen que pensar en que deben representar a quienes no tienen un empleo cuando se manifiesten", los mismos para los que está pensada la reforma del mercado laboral.
En el otro extremo del diálogo social, la CEOE ha ido más lejos y tratará de aprovechar el trámite parlamentario de la reforma para modificar la Ley de Huelga, para evitar que "por defender los derechos de algunos se estropeen y se machaquen los derechos de otros".
'No' a una reforma injusta, inútil e ineficaz
Hasta entonces, según el lema elegido por las centrales, el objetivo de estas primeras movilizaciones es decir 'No' a una reforma laboral que, según los sindicatos, está pensada para satisfacer a los empresarios y mercados financieros, es 'injusta' con los trabajadores, 'inútil' para crear empleo, e 'ineficaz' para la economía.
Así, hoy se están celebrando manifestaciones en las principales provincias andaluzas, aragonesas, catalanas, castellanas, vascas, gallegas, baleares y valencianas. Además, habrá manifestaciones en Gijón, Santander, Pamplona, Cáceres, Gran Canarias, Logroño, Ceuta, Melilla y Madrid.
En la capital de España será donde se celebre el acto central de esta protesta generalizada. Así, a la manifestación de Madrid, que ha arrancado a las 12.00 horas de la Plaza de Neptuno hasta su final en la Puerta del Sol, asistirán los líderes de CC.OO. y UGT.