La nueva reforma del sistema educativo español anunciada por el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, no sólo supondrá la desaparición de la asignatura Educación para la Ciudadanía o la ampliación a tres cursos del bachillerato. También refleja el deseo de cada gobierno español por modificar las leyes educativas.
Las sucesivas reformas que se han aprobado en las últimas décadas no han estado exentas de polémica y, en varias ocasiones, han tenido que convivir de forma temporal. La nueva ley planteada por el Partido Popular será la decimotercera de la democracia y la octava en 42 años.
Desde la década de los setenta, las leyes orgánicas sobre educación se han repartido de la siguiente manera: siete de ellas para legislar la enseñanza obligatoria, cuatro para regular los estudios universitarios y una para normalizar la Formación Profesional. Estas fueron las características más destacadas de las leyes que regularon las enseñanzas medias:
- La Ley General de Educación (LGE) entró en vigor en 1970 y estableció la obligatoriedad y gratuidad de la educación básica hasta los 14 años. La nueva estructura de las enseñanzas estaba formada por la EGB (Enseñanza General Obligatoria), el BUP (Bachillerato Unificado Polivalente), el COU (Curso de Orientación Universitaria) y la FP (Formación Profesional).
- La Ley Orgánica del Estatuto de Centros Escolares (LOECE) fue la primera en materia de educación que se aprobó tras la Constitución. Entró en vigor en 1980 y fue aprobada por el gobierno de UCD. Duró cinco años e introdujo un modelo democrático en la organización de los centros docentes, donde destacó la creación de las asociaciones de padres de alumnos.
- La Ley Orgánica Reguladora del Derecho a la Educación (LODE) fue aprobada en 1985, bajo el gobierno del PSOE. Mantuvo la estructura de las enseñanzas (EGB y BUP), pero cambió el antiguo sistema de subvenciones a colegios privados por un nuevo sistema de colegios concertados. Entre las novedades que supuso, destaca la imposición de un baremo que obligaba a los centros a admitir preferentemente a los niños que residían más cerca de cada colegio o a los que ya tenían hermanos en el centro.
- Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE): Comenzó a aplicarse en 1992. Introdujo la escolaridad obligatoria hasta los 16 años y el descenso de 40 a 25 alumnos por clase. Asimismo, la LOGSE estableció la enseñanza de asignaturas impartidas por profesores especializados: en idiomas, música o educación plástica y educación física. La LOGSE dividió los ciclos académicos de los alumnos en Educación Infantil (0 a 6 años), Educación Primaria (6 a 12 años), Educación Secundaria Obligatoria, ESO, (de 12 a 16 años) y Bachillerato, ciclo no obligatorio que iba desde los 16 a los 18 años. Durante este mismo periodo, los alumnos pueden cursar la Formación Profesional de grado medio. También dedicaba capítulos específicos a la Educación de las personas adultas.
- La Ley Orgánica de Participación, Evaluación y Gobierno de los Centros Docentes (LOPEG) fue aprobada en 1995. La ley se centraba en la organización y gestión de los centros, por lo que no se modificaron los itinerarios educativos.
- La Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE) entró en vigor en 2003, bajo el gobierno del PP, aunque su aplicación fue interrumpida en 2004 tras el regreso del PSOE al Gobierno. Entre sus novedades, destacó la aparición de nuevos itinerarios en la ESO (Tecnológico y Científico-Humanístico) y en el Bachillerato, una prueba de reválida al final del bachillerato y la asignatura de Religión evaluable y computable.
- La Ley Orgánica de la Educación (LOE) permanece en vigor desde mayo de 2006 y derogó la LOGSE, la LOPEG y la LOCE. La ley incluye la polémica asignatura Educación para la Ciudadanía y mantiene Religión como materia de oferta obligada, pero optativa. También causó controversia que se permitiera pasar de curso con dos suspensos como máximo.
Asímismo, la Formación Profesional fue modificada por la Ley Orgánica de Cualificaciones en 2002. Se trata de la primera regulación exclusiva para la FP en España.
Por último, la Universidad española se ha enfrentado a cuatro leyes distintas: la Ley General de Educación (LGE) de 1970, la Ley Orgánica de Reforma de la Universidad (LRU) de 1983 y la polémica Ley Orgánica de Universidades (LOU) de 2002, que fue modificada en 2007 (LOMLOU). El motivo que impulsó este cambio fue el deber de la Universidad española de adaptarse al Espacio Europeo de Educación Superior, tras la firma de la muy controvertida Declaración de Bolonia.