En el que ha sido su primer encuentro oficial desde que Ana Botella accediera a la Alcaldía, Aguirre y Botella han decidido aunar posiciones para que la Comunidad, el Ayuntamiento, el Gobierno central y el grupo inversor estadounidense interesado en desarrollar la gran ciudad del ocio en Madrid ejecuten el proyecto, ya sea en la capital o en el municipio de Alcorcón, y siempre conforme a la legalidad.
Se trataría, ha explicado la presidenta, de dar facilidades al grupo inversor norteamericano para que sean ellos quienes digan 'cómo les gustaría' que se llevara a cabo el complejo, 'sin ponerles dificultades', e incluso 'cambiando la normativa que haya que cambiar, siempre de acuerdo con nuestros principios', ha indicado Esperanza Aguirre. 'Este es un proyecto que es de las tres administraciones o no es', ha sentenciado Botella, que coincide con Aguirre en luchar por esta idea, aún a pesar de que haya que hacer 'modificaciones legales' y siempre en aras de acabar con la crisis, con los 5,3 millones de parados y con previsiones de decrecimiento económico.
Además, la presidenta y la alcaldesa han decidido colaborar para que las Administraciones que presiden sean 'lo más eficaces y lo más baratas posibles' para los ciudadanos, para lo cual tratarán de evitar duplicidades y repartir competencias en asuntos como la sanidad o los servicios sociales y culturales.
Asimismo, han apostado por la liberación de horarios comerciales, por la ayuda a los emprendedores mediante la eliminación de trabas burocráticas que faciliten la apertura de nuevos negocios y por la puesta en marcha de 'un acuerdo social' entre los tres ayuntamientos afectados por la Cañada Real que haga que 'en un año y pico' se haya reformado el Plan General en este ámbito, según ha dicho Botella.
Las dos han admitido que existen 'muchísimos' asuntos comunes entre el Ayuntamiento y la Comunidad y han subrayado que el espíritu de colaboración es 'mutuo' y que así lo había plasmado la alcaldesa en el Libro de Honor de la Presidencia regional: 'Para la presidenta, con mi afecto y mi deseo de colaboración entre las dos Administraciones para trabajar por todos los madrileños'.