Sin embargo, los analistas preveían un repunte del
crecimiento alemán este año.
Las inversiones, particularmente en construcción, eran un
punto positivo.
Los datos ajustados de la oficina de estadísticas
confirmaron el dato adelantado y mostraron que el comercio y el
consumo privado restaron 0,3 y 0,1 puntos respectivamente al
PIB.
Las exportaciones en particular cayeron un 0,8 por ciento en
el último trimestre tras crecer un 2,6 por ciento en los tres
meses anteriores. Los economistas atribuyeron este hecho a una
menor demanda de la zona euro.
'La economía ha entrado en números rojos por el descenso de
las exportaciones, pero esto fue más flojo que lo previsto',
expresó Christian Schulz de Berenberg Bank.
'Las menores exportaciones a la zona euro se compensaron en
parte por una demanda más importante de países fuera de la UE.
'El hecho que las importaciones sólo cedieron un poco, a
pesar de unas importaciones de combustible más bajas como
consecuencia de un invierno más templado, parece indicar que la
demanda doméstica es todavía robusta', agregó.
La economía alemana, tradicionalmente propulsada por las
exportaciones, creció el 0,6 por ciento en el tercer trimestre,
contribuyendo a un crecimiento anual del 3 por ciento.