Estados Unidos criticó a Irán el miércoles por el fracaso de la última misión de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), diciendo que quedó demostrada nuevamente la negativa de Teherán a cumplir con sus obligaciones internacionales sobre su programa nuclear.
En una respuesta desafiante, el líder supremo, ayatolá Ali Jamenei, dijo que Irán no cambiará sus políticas nucleares a pesar de la creciente presión internacional contra lo que Occidente considera un plan para desarrollar bombas nucleares.
'Con la ayuda de Dios, y sin prestar atención a la propaganda, el curso nuclear de Irán continuará con firmeza y seriedad (...) las presiones, sanciones y asesinatos no darán sus frutos. Ningún obstáculo puede detener la actividad atómica de Irán', declaró en la televisión estatal.
Un equipo de la OIEA, con sede en Viena, tenía previsto inspeccionar un punto de Parchin, al sudeste de Teherán, donde la organización cree que hay una instalación para pruebas de explosivos. Pero la OIEA dijo que Irán 'no dio su permiso'.
El fracaso de los dos días de visita de la OIEA podría impedir cualquier reanudación de negociaciones nucleares más amplias entre Irán y seis potencias - Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania - mientras crece la sensación de que Teherán se siente cada vez más contra la pared.
SUBE EL PRECIO DEL CRUDO
El estancamiento de las negociaciones ha sacudido los mercados de crudo. El miércoles, el crudo de referencial Brent en Londres para entrega en abril subió por tercer día - hasta 1,24 dólares por barril a 122,90 dólares, un máximo en nueve meses. Los futuros de crudo estadounidense para abril subieron hasta 3 céntimos a 106,28 dólares por barril.
En Washington, el portavoz de la Casa Blanca dijo que Estados Unidos estaba evaluando las intenciones de Irán.
'Esta particular acción de Irán da a entender que no han cambiado su comportamiento en relación a cumplir con sus obligaciones internacionales', dijo Carney a periodistas, expresando la decepción de Estados Unidos por el fracaso de la misión de la OIEA.
Irán niega las acusaciones de que su programa nuclear busca desarrollar armas atómicas y argumenta que sólo intenta producir electricidad.
A medida que se endurecen las sanciones, los iraníes sufren cada vez más los efectos de la inflación y el colapso de su moneda. Varios científicos nucleares fueron asesinados en los últimos dos años en ataques con bomba que Teherán adjudicó a su rival Israel.
El mayor importador de petróleo Japón estaba cerrando con Washington un acuerdo de recortes en las importaciones iraníes que podría equivaler a un 20 por ciento o más a año, una cantidad mayor de la esperada, según informó un periódico el jueves.
China, India y Japón, los tres principales compradores de petróleo iraní, están planeando recortes de al menos un 10 por ciento. Entre los tres compran aproximadamente un 45 por ciento de las exportaciones de crudo de Teherán.