El banco, que está bajo nueva administración y trata de
volver a sus raíces de crédito minorista de menor riesgo, fue
golpeado en el trimestre por más de 2.000 millones de euros en
cargos extraordinarios que ya había revelado en diciembre.
A pesar de que Credit Agricole depende menos de la banca de
inversión que otros grandes rivales europeos, fue afectado por
la compra del banco local griego Emporiki y el costo de reducir
las actividades de riesgo después de la crisis financiera del
2008.
La pérdida neta del banco se compara con el pronóstico
promedio de una pérdida de 2.750 millones de euros, obtenido en
un sondeo de Reuters entre 11 analistas. Los ingresos de Credit
Agricole cayeron un 4 por ciento a 4.660 millones de euros,
superando la previsión promedio de 4.540 millones de euros.
Junto a las amortizaciones sobre el valor de su banca de
inversión y participaciones en prestamistas de la zona euro,
Credit Agricole asumió un cargo de 220 millones de euros sobre
su deuda griega y una pérdida de 482 millones de euros sobre las
ventas de activos en el cuarto trimestre.
Al igual que su rival doméstico Societe Generale,
Credit Agricole no va a pagar un dividendo por el
2011.
(Reporte de Lionel Laurent y Matthieu Protard. Editado en
español por Carlos Aliaga)