El organismo
supervisor nuclear de Naciones Unidas puso fin a su misión en
Irán luego del fracaso de las conversaciones sobre las supuestas
actividades atómicas de la república islámica, un revés que
seguramente aumentará el riesgo de confrontación con Occidente.
Estados Unidos criticó a Irán el miércoles por el fracaso de
la última misión de la Agencia Internacional de Energía
Atómica(IAEA, por su sigla en inglés), diciendo que quedó
demostrada nuevamente la negativa de Teherán de cumplir con sus
obligaciones internacionales sobre su programa nuclear.
En una respuesta desafiante, el líder supremo ayatolá Ali
Khamenei dijo que Irán no cambiará sus políticas nucleares a
pesar de la creciente presión internacional contra lo que
Occidente considera un plan para desarrollar bombas nucleares.
"Con la ayuda de Dios, y sin prestar atención a la
propaganda, el curso nuclear de Irán continuará con firmeza y
seriedad (...) las presiones, sanciones y asesinatos no darán
sus frutos. Ningún obstáculo puede detener la actividad atómica
de Irán", declaró en la televisión estatal.
A medida que se endurecen las sanciones, los iraníes sufren
cada vez más los efectos de la inflación y el colapso de su
moneda. Varios científicos nucleares fueron asesinados en los
últimos dos años en ataques con bomba que Teherán adjudicó a su
rival Israel.
En respuesta, Irán ha emitido una serie de declaraciones
respecto su derecho a autodefenderse y amenazó con bloquear el
Estrecho de Ormuz, una ruta vital para los envíos de petróleo.
El fracaso de las conversaciones nucleares se produce en
medio de un profundo aislamiento de Irán y algunos expertos
creen que su postura desafiante ante las sanciones contra su
industria petrolera e instituciones financieras demuestra que no
está con ánimo de negociar con Occidente.
Se prevé que los seguidores de Khamenei, un enemigo
implacable de Occidente, ganarán las elecciones del 2 de marzo.
En opinión de analistas, los iraníes podrían estar
intentando mantener a sus opositores en duda sobre su capacidad
nuclear, una estrategia diplomática que les ha servido en el
pasado.
"Pero ellos podrían estar exagerando el tema y como
resultado quedarían mucho más vulnerables", dijo la profesora
Rosemary Hollis de la City University de Londres.
En Washington, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney,
dijo también que Estados Unidos continuaba evaluando las
intenciones de Irán luego de que Teherán enviara una carta a la
jefa de política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton,
la semana pasada, un hecho que aumentó las esperanzas de la
posible reanudación del diálogo con las potencias mundiales.
"Esta particular acción de Irán da a entender que no han
cambiado su comportamiento en relación a cumplir con sus
obligaciones internacionales", dijo Carney a periodistas,
expresando la decepción de Estados Unidos por el fracaso de la
misión de la IAEA.
UNA OPCION "CATASTROFICA"
El colapso de la visita de dos días de IAEA ahora podría
abortar la reanudación de un proceso más amplio de negociación
entre Irán y las seis potencias mundiales.
Un equipo de la IAEA esperaba inspeccionar un sitio en
Parchin, en el sudeste de Irán, donde la agencia cree que existe
un complejo para probar explosivos.
"Durante la primera y segunda ronda de discusiones, el
equipo de la agencia solicitó acceso al recinto militar en
Parchin. Irán no entregó el permiso para que se realizara esa
visita", dijo la IAEA, con sede en Viena, en un comunicado.
"Es decepcionante que Irán no haya aceptado nuestra
solicitud de visita a Parchin. Nosotros participamos en un
espíritu constructivo, pero no se logró un acuerdo", afirmó el
director general de la IAEA, Yukiya Amano.
Más temprano, el enviado iraní en la IAEA, Ali Asghar
Soltanieh, dijo que Teherán esperaba mantener más conversaciones
con la agencia de la ONU, pero la portavoz de Amano indicó que
no tenían programadas nuevas reuniones.
Irán niega las acusaciones de que su programa nuclear busca
desarrollar armas atómicas y argumenta que sólo intenta producir
electricidad.
Pero su negativa a detener las actividades atómicas
sensibles, que pueden tener tanto un uso civil como militar, y
sus antecedentes de ocultamiento han provocado estrictas
sanciones de Naciones Unidas, Estados Unidos y Europa.
Estados Unidos e Israel no han descartado el uso de la
fuerza en contra de Irán si concluyen que los esfuerzos
diplomáticos y las sanciones no impedirán que la república
islámica desarrolle una bomba atómica.
En Jerusalén, el canciller Avigdor Lieberman rechazó los
llamamientos de las potencias mundiales para evitar cualquier
ataque preventivo contra el programa nuclear de Irán.
Lieberman dijo: "con todo el respeto que tengo hacia Estados
Unidos y Rusia, no es su problema. La seguridad de Israel y sus
habitantes, el futuro de Israel, es responsabilidad del Gobierno
de Israel".
El fracaso de la misión de la IAEA podría incrementar las
posibilidades de un ataque de Israel contra Irán, según creen
algunos analistas.
Pero esto sería "catastrófico para la región y para todo el
sistema de relaciones internacionales", dijo el viceministros de
Relaciones Exteriores de Rusia, Gennady Gatilov.