La protesta derivó en una marcha contra el amplio programa de ajustes adoptado por el Ejecutivo portugués, de signo conservador, y que supera incluso las medidas pactadas con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional como contrapartida por su ayuda financiera.
La Confederación General de Trabajadores Portugueses (CGTP), de orientación comunista, estimó que la manifestación de hoy reunió a cerca de 300.000 personas y la consideró la mayor protesta celebrada en la capital lusa de los últimos 32 años.