Bajo silbatos y consignas como 'No al cierre, queremos volar con Spanair' y 'Todos roban, ninguno paga', los trabajadores exigen que la Generalitat se implique en la recolocación de los más de 4.000 empleados directos e indirectos que Spanair ha dejado en la calle, y han tirado de forma simbólica aviones de papel.
Los empleados creen que la Generalitat ha dejado caer a Spanair y han animado a más movilizaciones, como la de este jueves en plaza Sant Jaume, hasta asumir un compromiso firme por parte del Gobierno catalán más allá de la comisión de seguimiento de las recolocaciones.