Cumplir con las normas establecidas por el SESAR (Single European Sky ATM Research) en cuanto a mitigar la congestión del tráfico aéreo así como la emisión de gases contaminantes, es una de las principales prioridades con los que nace este sistema.
Para el fabricante, la puesta en marcha del I-4D permitirá que los aviones disminuyan en un 10% sus emisiones, se produzcan menos retrasos en los vuelos y estos sean de menor duración.
El I-4D es un sistema que gestiona la trayectoria de las aeronaves y predice y transmite los datos a tierra para que el avión realice una esta ruta del modo más preciso posible en coordinación con los controladores aéreos.
'El I-4D es el primer para cumplir uno de los pilares esenciales del programa SESAR basado en la conciliación del incremento de la densidad del tráfico en consonancia con el aumento de la eficiencia de los vuelos', señalan desde la compañía.