Según la regulación promulgada por la Comisión, no se aprobarán solicitudes sobre créditos a largo plazo por sucursales de bancos extranjeros en China para ciudadanos foráneos con el objetivo de adquirir propiedades.
El máximo órgano planificador declaró que los fondos en yuanes prestados por los bancos extranjeros por un período de más de un año serán considerados deuda a largo plazo.
Una fuente del sector dijo al periódico que el objetivo de la medida es reducir las fuentes de dinero que permitan a extranjeros obtener hipotecas de vivienda y así limitar las compras.