Fumar más de dos paquetes de tabaco al día incrementa un 70 por ciento el riesgo de desarrollar cáncer de vejiga, un tumor que tiene una incidencia muy elevada en los países occidentales y, concretamente, en España que se encuentra entre el grupo de cabeza en cuanto al número de nuevos casos al año, según ha alertado el coordinador del Grupo de Uro Oncología de la Asociación Española de Urología (AEU), el doctor Bernardino Miñana.
"Tradicionalmente era un tumor que cuando se detectaba en mujeres, estaba asociado a aquellas de edad avanzada que habían vivido durante años con grandes fumadores. La relación entre tabaco y cáncer es muy clara en el tumor de vejiga ya que, al ser un órgano de almacenamiento, las sustancias cancerígenas derivadas del tabaco permanecen más tiempo en contacto con esta zona hasta que se expulsan a través de la orina", explica.
El fumador pasivo se ve también altamente expuesto, y es frecuente diagnosticar este tumor en personas que no fuman, como es el caso de los camareros o las parejas de los fumadores.
Se trata del tumor urológico más frecuente detrás del de próstata, además de ser el que más consultas e ingresos hospitalarios motiva, consumiendo más recursos económicos que otros mucho más frecuentes como son el de próstata y el de mama.
Precisamente, para conocer más sobre esta patología en España, la AEU ha llevado a cabo durante el año 2011 el primer Registro Nacional de Cáncer de Vejiga, que presentará en su próximo Congreso Nacional, que se celebra el Vigo del 13 al 16 de junio.
Tabaco y cáncer renal y de próstata
En el caso del cáncer renal, el tabaco incrementa un 35 por ciento el riesgo de desarrollarlo; mientras que el cáncer de próstata está demostrado una mayor incidencia y peor pronóstico en varones fumadores que en los que no tenían ese hábito.
Asimismo, se estima que más del 60 por ciento de los fumadores acaba sufriendo disfunción eréctil y que entre un 30 ó 40 por ciento tiene problemas de fertilidad. La nicotina está directamente relacionada con la incapacidad del varón para tener una erección y con el aumento del riesgo cardiovascular. Esta sustancia actúa como vasoconstrictor, disminuyendo el flujo sanguíneo hacia el pene.
"Pero al mismo tiempo, el tabaco incrementa el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular, al mismo nivel que otros factores como la hipertensión, la diabetes o el colesterol. Por lo que es importante resaltar el factor que supone la consulta precoz de la DE como señal de posibles enfermedades cardiovasculares", concluye Miñana.
- Terra
