Los asistentes al funeral gritaron eslóganes tales como 'No hay otro dios que Alá, el mártir es el querido de Alá', 'Vete, vete, asesino', en alusión al presidente yemení, Alí Abdalá Saleh, y 'Con la sangre de nuestros mártires, regamos nuestra revolución'.
Los manifestantes, entre los que había unas 5.000 mujeres, portaron imágenes de los muertos, que también adornaban los ataúdes de las víctimas, tal y como pudo constatar Efe.
Asimismo, marcharon en procesión con los ataúdes desde la plaza epicentro de las manifestaciones hasta un cementerio situado a un kilómetro de distancia, al que llamaron el camposanto de los mártires del cambio.
El pasado viernes, 45 personas fallecieron y 270 resultaran heridas por los disparos de desconocidos contra una manifestación opositora en las proximidades de la Universidad de Saná, en el incidente más grave desde que comenzaron las protestas contra Saleh el pasado 27 de enero.
Los organizadores del funeral dijeron a Efe que se celebrarán más funerales, cuando los médicos forenses terminen con la identificación de los cuerpos de otros de los fallecidos en las protestas.
Varios residentes cerca de la ya conocida como plaza del Cambio echaron agua fría desde las ventanas y las terrazas de sus casas para aliviar el calor de los manifestantes debido de las altas temperaturas.
La oposición yemení lleva semanas celebrando protestas en Saná y en otras ciudades para pedir el final del régimen de Saleh, en el poder desde la unificación del país entre el norte y el sur, en 1990.
Las protestas en este país, el más pobre de la península arábiga, surgieron al calor de las revoluciones de Egipto y Túnez, y se intensificaron a partir de mediados de febrero.